miércoles, septiembre 01, 2021

Sobre elecciones, un gobierno fabuloso para los poderosos y una CFK deshilachada

Creo que uno de los grandes mitos urbanos era que Cristina Elisabet Fernández era la Elegida de los dioses que tenía estrategias increíbles, estrategias tales que, como dice hace años, hace que los laburantes terminemos siempre pagando la fiesta de la clase alta, de los grandes empresarios, de los políticos como ella y su familia de inútiles (no siento ningún tipo de empatía con la ex presidenta por su persecución, que si ella no termina presa realmente no sé, sinceramente, hasta qué punto no es un circo armado para que sintamos lástima por perseguirla "por ser mujer, peronista", así como ultraadinerada en un país pobrísimo, pero yo estoy en proceso de desconfiar de todo).

Escucho estos días demasiado a Tognetti, que cada vez me cae más pesado. El programa últimamente se hace soportable sólo cuando está conduciendo solo el queridísimo Eduardo Fabregat, sobrino de aquél tipo que leíamos en Humor (Registrado), Aquiles Fabregat, y a quién me he cruzado más de una vez sin saberlo en recitales de bandas y solistas que nos gustan a los dos.

Bueno, pensaba escribir esto MUCHO antes de hoy, pero es que el trabajo vía home office, con un gerente que me llama a las 9 de la mañana para que revise una cosa, y la otra gerenta que me llama a las 9 de la noche porque quiere que vea otra, me tiene un poco ocupado (igual la otra vez los mandé a la mierda a los dos -cosa rara- y les dije que mi horario es mi horario laboral, y que antes y después el celular lo apago, cosa que cumplí; por eso estoy escribiendo esto, luego de pensar un poco bien lo que quiero decir).

Además, tengo que ser sincero, el tema de la pandemia me ha tenido agotado. Todos tuvimos experiencia que los primeros dos meses era prender CUALQUIER canal y ver que de lo único que hablaban era de médicos (algunos bastante truchos) hablando de la COVID, las cifras de muertos, que me deprimen bastante (tengo que contar dos ex compañeros de trabajo, de mi anterior trabajo, que se contagiaron y no sobrevivieron; y la mujer de mi ex jefe de mi actual trabajo, que era sana y no se veía que le fuera a pasar algo, según su esposo, pero se contagió y murió a las pocas semanas hace poco). Ver a los antivacunas este año me hicieron putear con ganas a estos engendros de siempre (los Bullrich, los radicales de ultra derecha, los del PRO en general y Juntos por el Cambio en particular) que juegan con nuestra salud, que apuestan porque la mayor cantidad de argentinos muramos para que ellos vuelvan exitosos al poder.

Lo peor es que creo que con este gobierno de cagones de Alberto Fernández eso va a pasar. Por empezar, tiene su diario de Yrigoyen, en este caso su portal web y radial de El Destape, del insoportable y llorapauta, como leí en Twitter, de Roberto Navarro, que tapa todas las cagadas del gobierno y pone a ese tipo Pesky que dice ser humorista e imitador y que no llega ni a la bosta bajo la suela de los zapatos de los verdaderos humoristas e imitadores de nuestra rica historia radial y televisiva, a hacer simpático a esa mierda de ministro que es Guzmán. Ha retrocedido, como con Vicentín, en todo aquello que hoy haría que estemos en mucha mejor posición. Ha puesto de ministros a tipos que siempre han protegido a los megaricos y los poderosos empresarios nacionales y extranjeros. Sin hesitar, tiene beneficios pensados para ellos pero a la gente que no pudo trabajar el año pasado por lo estricto de la pandemia les niega un refuerzo en guita, una miseria comparada con la que le condona a esos ultraricos, pero que para la gente pobre haría una gran diferencia.

Lo que yo percibo, conversando con alguna gente del trabajo (a veces me hacen ir físicamente, pese a que el DNU me ampara a quedarme en casa todo el tiempo, pero tampoco quiero tirar demasiado de la soga), pero sobre todo cuando nos whatsappeamos con mis ex vecinos y amigos de provincia, es que están todos HARTOS de este gobierno no de científicos, sino de inútiles. Empezando por ese que dice ser presidente pero que no le da el piné (creo que en su momento dije que no me convencía o algo así, y no tenía confianza en él, y pensaba que podía ser un gobierno pésimo, pero superó mis expectativas más pesimistas; y que no se excuse en la pandemia, porque ya lo veo), que en medio de gente a la que apaleaba la policía si salía de su barrio sin permiso, te mete una foto de una fiestita privada en Olivos. Más pelotudo (si lo vas a hacer, nada de fotos, salame) e irresponsable y falto de ética (él se piensa que como soberano está por encima de las leyes que nos hace cumplir a los simples mortales) no se consigue.

Yo eso lo percibo en todos lados, como digo. Cuando voy, hipercuidado con escafandra (casi) y barbijo a hacer compras al Mayorista o al Supermercado, y la poca gente que andamos dentro manifiestan mucha desazón por todo, los comercios que cierran, la inflación que no hicieron nada para solucionarla y que seguro será peor en lo que resta, como me pasaba en los 90 cuando Chiche Duhalde competía contra Fernández Meijide. En esa época laburaba caminando por dos o tres partidos distintos en medio de barrios complicados, y allí los más pobretes (como yo) sentían esperanza por votar a la Alianza, aunque le tenían miedo al fraude de Duhalde.

Bueno, lo mismo siento ahora, aunque los encuestadores albertitas dicen que va a ganar el Gobierno. Yo apuesto a que va a perder, no sé si por mucho o por poco, pero que lamentablemente, va a ganar la ultraderecha macrista otra vez. Todo por no hacer calar hondo en los argentinos que toda la deuda miserable que tenemos la tomó Macri, sino al contrario, Alberto Fernández tapó todo.

Eso es imperdonable, y entre la gente que no siendo macrista u odiando al macrismo que no se siente motivada a votar a este gobierno que definen como traidor al pueblo, y los otros que odian al peronismo y que como en los medios masivos machacan que este es un gobierno kirchnerista (cuando lo es muy parcialmente, y no en puestos clave), creo yo, va a perder como en el 2009 o el 2013.

Y ya va siendo hora que dejen de llamar a Cristina como una iluminada. Claramente, con Scioli y Fernández, demostró que es una ídola de barro, y que con sus discursitos de palabrera vacía (salvo para los fanáticos) nos está hundiendo en un pantanal sin fondo. O eso siento yo. Como algo oscuro, muy oscuro, detrás de todo esto.

Es cierto, el clima general de muerte contribuye a esa sensación, pero siento que algo peor se está gestando. Ojalá me equivoque.

Buenas noches para todos.

domingo, junio 30, 2019

Sobre candidatos, esperanzas en políticos, deidades paganas y eso

Estando a la luz la caída de un gobierno que pensé que se extendería más en el tiempo pero que, si las cosas que uno palpa en la calle son ciertas, elegir un candidato u otro es, como mínimo, anecdótico, pues cualquiera que sea levemente distinto y mejor, bastará para ganar.
Estoy hablando, es claro, de la elección, como la Delegada Divina que ella es (aunque creo que si ella hablara de sí misma diría que es la encarnación de alguna diosa, Diana o Afrodita o algo así) de parte de Cristina Fernández de su compartidor de apellido Alberto como SU candidato a Presidente. Eso es un dedito elector. Y el otro que como buen pusilánime que es, acepta sonriendo ser el elegido de la Gran Electora.
De mi parte, no deja de ser sorprendente. Yo, personalmente, creo que hay personajes mejores, tipos que la han peleado estos años de destrucción de las pocas industrias del país. Si tengo que ser sincero, hasta un Daniel Scioli me parece mejor candidato que el muchacho este al que CFK echó de su gobierno llamándolo traidor, esbirro de Magnetto, y ya no recuerdo qué más. Cosa que el tiempo probó que era verdad, si uno ve la cantidad de horas que calentó sillas de los diversos programas de TN estos años.
Por una parte, tengo el temor que le haya elegido porque, precisamente, como ella dice (cosa que puede ser cierta o no) que si es electa no la van a dejar gobernar, que al ser Alberto Fernández un hombre de Clarín, va a caerle simpático, no sé si a los medios que inventan cosas sobre ella (seamos sinceros, al menos en lo que uno coteja de las pruebas que se presentan, mientras los que en la Justicia la quieren llevar a la horca a CFK lo más sólido que exponen son notas de... Clarín y La Nación, mientras que del lado de la ex presidenta vemos facturas, trabajos hechos, auditorías externas independientes, incluso hechas por gente de Macri o amigos suyos, que dicen que las cosas de las que se la acusa son falsas, cuando se nota que hay hoteles pagados por privados, rutas terminadas en tiempo y forma, y que de los principales contratistas, todos los que están en la lista arriba del acusado principal no se los nombra y mucho menos se los investiga porque son parientes del actual Presidente) pero sí, tal vez, a los votantes independientes que no simpatizan con el kirchnerismo pero que en estos casi cuatro años han aprendido a despreciar al macrismo en igual forma, y entonces de esa manera tiene un camino allanado a la victoria. Aunque seamos sinceros, yo no esperaba que ganara Macri y ganó, cuando con un poco de memoria deberían recordar el juicio por el contrabando de autopartes por el que fue condenado por los jueces y salvado por la Corte automática menemista, pero le votaron igual.
Por otra parte, cualquiera con dos dedos de frente se da cuenta que en el kirchnerismo no hay cuadros políticos. El hijo es el hijo, no será el jugador de PlayStation con que le defenestran pero tampoco tiene ni el volumen político del padre (en todos los sentidos, empezando por el de saber rosquear) ni la capacidad de oratoria egomaníaca de la madre. Larroque no existe. Los que conozco, como creo que dije en un posteo anterior, sólo son hábiles para repetir las frasecitas vacías con que Cristina coronó su fallido segundo mandato, queriendo buscar la Cristina eterna en boca de sus fieles esbirros como Diana Conti (que desapareció del radar), pero incapaces de elaborar ideas propias. Como esperando que la Divina CFK les provea de una nueva frase estúpida ("sintonía fina", "Argentina un país de buena gente", "no se hagan los rulos", "el amor vence al odio" y pelotudeces vacías e idiotas similates) para repetirla como loritos mientras se ríen como bobos (nuevamente, no hablo burlándome, hablo literalmente de una reunión de un peronista -yo- con compañeros y amigos de La Cámpora y Kolina: repetían esas frases y se reían.
Si a Cristina le hubiera intersado que hubieran cuadros políticos, no hubiera tachado de traidores a cualquiera que le planteara una disidencia, como el querido y ex preso político Jorge Taiana. Ahora perdió definitivamente cualquier autoridad que tuviera para hablar de nada, porque eligió al que ella tachó como el máximo traidor como SU candidato a presidente.
Tendrá sus razones. Planeo votarlo simplemente porque hay que bajar a Macri, y hacerlo de la manera más contundente posible, esto es, con la mayor cantidad de votos posibles.
Pero como dice un libro cuyo título, nombre y autor olvidé por completo, un traidor será siempre un traidor. Y de Alberto Fernández no puedo esperar otra cosa que una traición.
Al menos es lo que yo creo.
Espero equivocarme, muy sinceramente.

domingo, mayo 21, 2017

QUE LAS COSAS SEAN (O SE HAGAN)

Estos tiempos ¡ay! han sido más dolorosos que de costumbre. Bueno, no sé, si antes me consideraba algo cínico (la vida te va llevando) ahora es como que... tengo pocas esperanzas en las cosas, en el devenir de los tiempos, en el hombre.

Me pasa últimamente, que siento que las cosas corren en un sentido que es, en parte, previsible, en otra parte, inevitable. Nótese que aunque a veces corren juntos no son lo mismo.

Recuerdo en la última temporada de Ángel, el vampiro con alma que salió de la serie Buffy, que el hijo de Angel mata al demonio que estaba destinado a matar, y por el cual el demonio ese lo había mandado secuestrar y enviarlo a una dimensión infernal (en el mundo Angel, la mayoría de las dimensiones son infernales, salvo esta, que igual está infectada, pero que no es como las otras. Una manera de decir: no hay escapatoria, lo malo está a la vuelta de la esquina, lo malo nos rodea, lo malo nos va a poseer tarde o temprano.

En ese capítulo, como dije, después de dos temporadas donde pasa de todo, empezando que Angel y su hijo nunca se terminan de llevar bien porque él vive años en esa otra dimensión infernal, este muchacho mata al demonio que tenía que matar, que los libros sagrados decían que sería, luego de siglos, su asesino.

¿El mal tiene solución? ¿El mal se puede eliminar tan fácil? Angel es, antes que nada, una serie simbólica, una serie donde las cosas que pasan nos remite a cosas más terrenales, pero dichas de otra manera. Tal vez la mejor persona de todo el grupo sea el personaje de la gran, gran, gran actriz Amy Acker, y sin embargo, su personaje muere de la forma más triste, inevitablemente. Una entidad demoníaca la posee y la fulmina, la pasa a otro mundo, un mundo donde ella... no se sabe qué es de ella, en verdad.

En esta vida me parece que muchas veces lo que sucede es eso. La bondad y la honestidad no tienen lugar aquí. Si sos honesto terminás abajo de la lona. Si no querés terminar abajo de la lona, si no querés terminar demasiado expuesto, tenés, aunque sea en parte, que volverte lo que aborrecés. Y lo digo abiertamente: casi no conozco a nadie que en alguna forma no comparta formas, haceres, con ese modo de actuar que aborrecen, quizá sinceramente. Y me incluyo, no saben cómo.

¿Qué queda entonces? Por supuesto que hay puros, digo, gente que su inocencia hace que ciertas cosas, ciertas maldades, tal vez pequeñas, de este mundo, no le entren. Menos hay, creo, de los otros, los que teniendo a mano todas las tentaciones, las rechazan. Tienen que tener un estoicismo muy alto, porque esos sacrificios no son recompensados en esta vida. Como a veces digo, como está expuesto en una canción que alguna vez, hace unos pocos años, levanté en internet, Dios parece que a esos que sí creen en un mundo mejor, luchan por él, resisten las tentaciones, les reserva los mejores lugares... en el Infierno. Tortura por toda la eternidad para quienes crean que el Amor, la Justicia, la Piedad, la Misericordia, triunfan.

¿Y si ya cruzaste la línea? Bueno, es donde creo entra la dualidad humana. Añoramos cuando éramos más inocentes, más puros, con más energía rechazábamos el mal. Pero como ya estamos contaminados, como el pecado vive en nosotros, al menos intentamos dar una mano a aquellos que pensamos están en ese otro estado. Claro, generalmente, nos decepcionamos, porque por algún lado el mal se filtra en todos. ¿Qué querrá decir esto? ¿Que el mal nos ha ganado? ¿Que Dios, como en ese cuento de Herman Melville, no es más que otro nombre del Diablo?

Tal vez es amargura. Tal vez es esa extraña cuerda que siempre tira para la nostalgia, porque lo que es, esa felicidad que uno busca y tan pocas veces obtiene, alcanza, no importa cuanto uno gaste energías, siempre se acaba, y demasiado rápido.

Y el bien que podemos hacer, a veces sin darnos cuenta, a veces porque las circunstancias que nos permiten hacerlo nos llegan cuando nos llegan, lo hacemos tarde, lo que es lo mismo que no hacerlo. La mano que pudimos tender no la tendimos. Las palabras amables que pudimos decir nos las dijimos. Y entonces algo nos dice que eso que dejamos pasar hace que sea tarde, que sea inevitablemente tarde.

Y el adiós, ese adiós inexorable llega. Y no nos reconciliamos con quién deberíamos habernos reconcilidado, aunque tuviéramos suficientes razones para el rencor. Esas palabras que consolaran a una enferma no las dijimos. Esa ternura que tuvimos que dar con quién ya no está a nuestro lado y tal vez por siempre nos las dimos.

Las cosas debemos hacerlas. El dolor que queda por eso que no hicimos, no importa cuanto bien (si verdaderamente fue así) hicimos antes: eso que no hicimos nos perseguirá siempre.

Como la mano de tu hijo en un ataúd, y te preguntás por qué no lo abrazaste aunque estaba enfermo. Por qué no aceptaste los sueños de un moribundo, aunque no lo parecía pero en tu corazón un ángel te señalaba que ese era tu momento de ser bueno.

Tal vez la mirada desesperanzada, poco inspiradora, sea lo que no nos hace pensar en nada bueno. Lo que hace que sintamos que lo peor podía venir, y vino, y poco pudimos hacer. Tal vez dejamos morir muchas cosas dentro nuestro. Tal vez estamos muertos, y sólo andamos como fantasmas errantes en este mundo, pensando que lo mejor está por venir, y tal vez lo mejor no nos toque pero tanto nos rebelamos que no dejamos que lo mejor le pasara a otros también, aunque sea una vez en su vida.

miércoles, abril 30, 2014

SOBRE EL SMO Y OTRAS YERBAS

Conversando con una amiga ayer, discutíamos por el tema del SMO (Servicio Militar Obligatorio).

Quienes pintamos canas, y tuvimos que hacerlo, sabemos que era un sistema no sólo injusto, sino que era un período de esclavitud y sometimiento por el cual uno tenía que agachar la cabeza frente al milico que tenías de jefe (dependiendo el lugar donde lo hacías, yo estuve en tres dependencias militares distintas entre enero y marzo de 1989) o te la hacían agachar, salvo que algún milico simpatizara, vaya uno a saber por qué, con uno. Así en marzo me firmaron la baja.

Pero tengo amigos que no tuvieron tanta suerte. Alguno hasta se comió casi dos años de SMO, porque no era de agachar la cabeza y en donde lo destinaron su instructor era un hijo de puta, que lo metió en el cepo más de una vez, lo metió en el hoyo dos o tres veces, lo tuvo incomunicado en una celda por tres meses en la suma de días que lo hizo. Y quizá hubiera seguido así si no hubiera sido porque, harto de los maltratos, un día en que estaban haciendo entrenamiento con armas, él agarra las granadas que eran de él y sus compañeros y se dirige al depósito de guerra, donde estaban los polvorines, más granadas y otro tipo de armas. Su idea era volar todo el arsenal, y de paso, volar el destacamento junto con todos los que estaban ahí (tal era su grado de locura). Lo pararon cuando estaba llegando a la puerta de un balazo en una pierna y otro en el brazo.

Digo, no se tendría que llegar a estos extremos, y esos extremos eran tales que más de una vez colimbas murieron por estos maltratos cotidianos. Que podía ser desde estos maltratos físicos, hasta hacerte comer basura. Lo sé porque cuando estuve en el sur viví una experiencia de este tipo, pero es larga de contar y por ahora la obviaré.

Mi amiga me decía: "Bueno, pero es interesante que alguien lo plantee, y alguien lo discuta, y se arme un intercambio de razones".

Contesto que sí, es saludable, como siempre, la discusión, pero plantear la vuelta del SMO es como pedir que vuelvan los Edictos Policiales, esos que le permitían a la Federal detenerte por portación o por ser pobre, como más de una vez me pasó o le pasó a amigos míos (incluido un fraile franciscano que siempre andaba vestido de civil y en la estación de Once siempre lo paraban para pedirle documentos, porque como buen formoseño que desde chico anduvo al abrigo del sol del trópico, era bien morocho, y por tanto, sospechoso para la Policía Federal).

Estas son ideas, como la de bajar la edad de imputabilidad, que tendrían que salir de los representantes de la derecha, ese rancio espectro que va desde Macri hasta Massa, pasando por Carrió, Sanz, Del Sel, la Sociedad Rural.

Que esto surja de uno de los mayores defensores del kirchnerismo es lo que hace ruido. Ok, cada cual tiene que tener una opinión propia sobre distintas cosas, pero proponer la vuelta a la esclavitud (porque el SMO era eso, perdías tus derechos durante un año a manos de una fuerza que no habías elegido integrar ni por putas), o pedir que metan preso a los chicos que delinquen en lugar de ver qué está fallando en las políticas que se están aplicando que hace que los menores para sobrevivir tengan que delinquir, no parece muy cercano a la ampulosidad con que se rasgan las vestiduras por los DDHH en otras cuestiones. Porque el SMO era un lugar donde había constantes vejaciones a los derechos humanos, cosa que se sintetizó en la muerte del conscripto Omar Carrasco, que hizo que Menem, en una de esas cosas que hizo excelentemente bien, eliminara el Servicio Militar.

Y un espacio que ataca continuamente a Menem (y con verdades irrefutables, salvo los que alaban porque en esa década empezaron algunos a llenarse de guita -y en dólares- gracias a la política económica implementada por Cavallo, Rapanelli, y que es lógico que alaben esos años) por lo que significó para el país, no puede hacer algo (o al menos, dejar que crezca dentro) que hace que se posicione ¡a la derecha de Menem!

O al menos expresar una opinión. Porque como dice el saber popular, el que calla, otorga. Y después nada de quejas de por qué el pueblo vota lo que vota. Cuando se ven incoherencias de este tipo, la gente (como una vez me dijo una vecina de Moreno) vota a un tipo que te va a cagar, incluso diciendo que te caga, porque al menos ya te avisó.

El que se disfraza y habla de empoderar al pueblo y todo eso, pero sacude con una devaluación en el verano a los sectores de menores ingresos, aumenta todas las tarifas, y sobre todo a los que apenas llegan con su sueldo a fin de mes, con la quita de subsidios, que hará que muchos no puedan pagar, sobre todo cuando te dicen que ahorres gas en invierno -justo cuando más se usa por razones estacionarias-, que siempre se persiga y se tenga con la soga al cuello, de parte de organismos como la AFIP, al tipo que labura pero nunca al empresario que se hace rico explotando a los trabajadores y poniendo precios altísimos a sus productos, a la oligarquía campera, que no pone impuestos al juego, que usualmente dice (y entonces ahí estamos en un problema) que nunca les fue mejor a los empresarios que con este gobierno, muestra una careta.

Careta que se nota. Sobre todo porque mientras a los trabajadores de clase baja y clase media baja van a sentir enseguida los aumentos en las tarifas, a los grandes empresarios, que pueden pagar tranquilamente las tarifas reales de los servicios que usan, ESOS SÍ RECIBEN SUBSIDIOS. Esto es, que el tipo que trabaja honestamente y no llega a fin de mes sin aumentar sus deudas, le financia sus ganancias extraordinarias a los grandes señores de la industria.

Mientras esto va a aumentar la masa de quienes pasarán a ser pobres, y los que están en el horno pasarán a ser desclasados. Y así, incrementándose la pobreza y la miseria, habrá quienes encuentren en el delito una forma rápida de paliar por algunos días su profunda soledad y tristeza, ese sentimiento de injusticia y humillación que despiertan ganas de hacer a otros padecer lo mismo que ellos -¿o se piensan que ser pobre es una alegría, que se la puede tapar con musiquita boba -una manera de estupidizar al pueblo, como con el Fútbol Para Tontos, como dicen en el programa de Alfredo Zaiat?

Vamos, hace que ser honesto te haga sentir un estúpido, cuando no debería ser así. Y que a quienes honestamente creen en el proyecto nacional y popular, y trabajan en villas y lugares carenciados, en verdad los están usando. Y lo peor es que ellos jamás creerán esto porque creen sinceramente que los Kirchner fueron honestos (yo, a pesar del aprecio que sentí por Néstor, nunca dejé de afirmar que incrementar tu patrimonio de 7 millones a 83 millones de pesos en diez años -justo cuando estuviste en la presidencia, vos o tu mujer- no es un signo de honestidad, sino de clara y pura corrupción). Y remarco tantas veces la palabras honesto porque de eso se trata todo.

El saber que si los recursos del Estado Nacional hubieran sido usados de forma racional y honestamente, hoy no debería existir la pobreza, todos tendríamos nuestras casas y el país estaría en vías de florecer aún más. Pero es la corrupción intrínseca de quienes se habían pensado alternándose en el poder para mantenerlo (GRAN SEÑAL DE CORRUPCIÓN), que han incrementado su fortuna enormemente (tanto el matrimonio Kirchner, como sus ministros, ¡como su chofer Lázaro Báez!).

Pero bueno, como siempre digo, peor es lo que está enfrente. Aunque últimamente ni siquiera ese consuelo resulta suficiente para justificar la vida del kirchnerismo más allá de diciembre del 2015.

Y como pasa en este país, será otra oportunidad perdida. Quiza la última de mi generación. Quizá quede otra para mi hija o los que hoy son niños.

Gracias por leerme.

Es lo que hay. Mientras tanto... a remarla, pese a todo.

lunes, noviembre 11, 2013

Algunas cosas

Pase lo que pase, parece, siempre queremos tener todo. Muchas veces con ese todo no sabemos qué queremos decir, a veces simplemente nos referimos a dos o tres cosas (un buen trabajo, una familia de la que sentirse orgulloso, dinero/salud -esto alterna según qué tengamos en la actualidad).

Todo lo que se dice todo no lo tiene nadie. No sé si Dios tendrá todo. No sé si para Dios es efectivo el verbo "tener".

Pero en todo caso, recién acabo de mirar la fotografía de esa chica (que ya no es chica, seis pirulos menos que yo tiene) que desde que la conoció algo me movió dentro. La miro y digo que la amo. Que es mi amor imposible. Porque lo es. La distancia terrena, la distancia emocional, es tan grande, tan inabarcable, que así la volviera a ver con regularidad sé que nada pasaría. Por las razones que se les ocurran.

Veo su fotografía, digo, y yo que no lloro, lloro. Lloro por lo inútil de mi amor, de ese mirarla y saber que ese amor que me desgarra por dentro jamás será correspondido. Y la veo y más lejos la veo, la veo y sé que es (repito la idea) un imposible, mi estrella fugaz, un momento en el tiempo en que ella está en un punto tal que es mi futuro, un futuro en el cual no existo aunque sea mío.

Moriría ahora por ella, muero todos los días por ella, muero sabiendo que siempre estará lejos, como decía en aquella mi canción, como la cima de una montaña y el cielo. Que por más alto que esté, ella está infinitamente más allá de todo mi esfuerzo.

Saber que ese amor que sentís nunca será respondido desuela, consume, agota.

Todos los días es un levantarse sabiendo que de aquí hasta mi muerte sólo me queda perdurar. Vivir, ya no vivo, porque aquella que alguna vez me iluminó y me hizo creer que algo bueno podía haber para mí en esta vida de mierda que tengo, nunca estará a mi lado.

Y lo peor es que no puedo dejar de decir: "Lo bien que hace". Porque es feliz, porque tiene lo que ella ansiaba, porque vive de lo que siempre quiso vivir. Y eso es lo único que me consuela, saberla bien, saberla contenta, saberla llena y satisfecha con su existencia y que, teniendo esa base importante que es el apoyo de su familia, puede animarse a vivir otros sueños y crecer, llenarse de otras cosas.

Soy demasiado inútil y cómodo para tomar su ejemplo. O será que cada vez que salgo de mí, siempre la realidad me devuelve su inevitable traspié, ese hacerme confiar en quién no debería confiar, esperar de gente a que de mi parte si tan sólo se clavaran una astilla me angustiaría pero que de ellos podría un rayo partirme al medio y dirían (en la versión más optimista) "Uy" y seguirían en lo suyo.

Ella fue la única que nunca traicionó esa confianza, ella era la luz en medio de las tinieblas, o siquiera la vela que ilumina la casa de sombras en que vivo. No, ella a mi lado quizá ya se hubiera marchitado. Es mejor, mucho mejor, esto que le pasa ahora, que se lo merece con toda justicia.

sábado, noviembre 09, 2013

Sobre caerle bien a quien te contrata y otras banalidades similares

A ver, vamos a ser claros. Sinceramente, salvo (extrañamente) Daniel Tognetti, casi nadie que haya salido de la factoría Pergolini me cae bien. Como dice el dicho, dime con quién andas y te diré quién eres.

Eso me pasa con gente que respetaba hasta que se fueron a trabajar con él en su radio. De golpe escucho en esos programas como Cheque En Blanco críticas al Gobierno Nacional, algunas ciertas, otras con un tufillo a caerle bien al trompa, otras a la audiencia en general del trompa. Todo mientras dejan de lado los "macrisapos" porque en la radio de un macrista recalcitrante (recuerdo la campaña subliminal que le hacía en los 90 para que fuera presidente de Boca) eso no está permitido.

De todos, al lado de Guetap, los de CEB son un programa que mantiene una coherencia notable a lo largo de más de una década. El nivel de ignorancia acerca de la realidad que viven (que vivimos) muchos de los que habitamos la Ciudad de Buenos Aires, manifestada sobre todo en la persona de su conductor Reynaldo Sietecase, es lamentable.

Un latiguillo que se le ha puesto de moda, es decir que aborrece de los subsidios, que él está en contra de una "economía totalmente subsidiada". Caramba. Entendería si dijera con nombre y apellido (o persona jurídica) a los empresarios todopoderosos que reciben subsidios. Me parecería, no digo objetivo porque nadie lo es, pero al menos honesto intelectualmente, si hablara de TODOS los subsidios que el gobierno de Macri le otorga al sector privado, y por valores que empalidecen a los que otorga el Gobierno Nacional, que además lo hace para sostener actividades necesarias para la población, como el transporte público, el gas, la electricidad... Eso le molesta a Sietecase, lo que se subsidia a los que laburan y apenas llegan a fin de mes. Pero se hace el reverendo boludo con la gestión PRO que financia negociados privados, que hace ricas a empresas amigas que tienen todo el tema de las construcciones del Metrobús, de los asfaltados innecesarios (y que ignoran olímpicamente aquellos barrios donde sí se necesita un asfaltado o un mejoramiento o reparación de las veredas). No, de eso Sietecase no se ocupa, calla, y si lo dice algo, ni siquiera lo ponen en su famoso resumen al final del programa. Todo es los ataques al Gobierno Nacional. Para formar el clima antikirchnerista que seguramente le marcan (y que él acepta sin chistar) desde la radio.

Parece que no entiende que hay mucha gente, algunos asalariados, algunos que facturan, algunos que no les queda otra que cobrar en negro, que si no fuera por los subsidios no alcanzarían a pagar el alquiler, las expensas, la comida.

Empieza él con que en otros lugares está más caro. ¿Y? Quisiera ver si en esos lugares los sueldos están tan deprimidos como están acá en nuestro país. Pero aún así, ¿por qué siempre esa maldita manía de comparar nuestra realidad con realidades ajenas, extrañas? Nosotros vivimos en Argentina, no en donde corno se les ocurra tomar de ejemplo para decir que tenemos un gobierno de cuarta. Nosotros tenemos que construir una realidad, y en esa realidad, lamentablemente, si el Estado no interviene, los privados y los administradores de los servicios públicos nos arrancarían la cabeza a los ciudadanos de a pie.

Y como digo, nada dice de la inmoralidad galopante que reina en la Ciudad de Buenos Aires, donde cierran talleres protegidos, escuelas de música, colegios y escuelas públicos, devastan hospitales... Al contrario, contribuye al proceso de erosión de la gobernabilidad (cualquiera sabe que digo que en este rubro nadie contribuye más que los propios kirchneristas en el gobierno y en el Congreso, pero eso es una pata; otra es la de los medios de comunicación social; otra, los de las clases a los cuales sus intereses fueron tocados de forma hasta grosera por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner). Sietecase y sus secuaces se tapan los ojos (como los referís de los partidos donde dirigen a River) cuando ven incrementos en publicidad, donde se gasta por encima del presupuesto, donde uno ve miembros del gobierno de esta intendencia y se pregunta como con un sueldo apenas superior al mío, cambian de departamento cada seis meses o acumulan autos de alta gama. Pero si lo hace Lázaro Báez (que también debería explicar cómo de ser un chofer raso pasó a tener tanta guita) sale hasta de adentro del inodoro donde uno está sentado.

Al contrario que Sietecase, yo creo que el subsidio debería llegar también a las provincias más pobres del país. No puede ser que si vas a provincia de Buenos Aires, o a Corrientes, o a Córdoba, o donde se te ocurra, y el pasaje de colectivo esté por las nubes.

¿Bajarlo? Yo diría quitárselo (por ejemplo, a través del SUBE) a aquellos que tienen ingresos anuales que no justifican que reciban un subsidio. Y que no paguen nada las personas que no cobren mucho más del 20% de la canasta familiar (otro invento, pero eso hablaré otro día). Ni los jubilados con el sueldo mínimo. Ni quienes por su discapacidad no pueden procurarse un trabajo que les asegure un sueldo digno.

No. Sietecase esto no lo sabe (¡mentira!) así como poco y nada dice sobre la burla de la tarifa social de Macri. Se te ve mucho la hilacha, Reynaldo, un tipo hasta el que le he comprado sus libros de poesía por simple simpatía hacia él (de esto, claro, él no tiene la culpa; es pura mía).

Bueno, él viene del riñón de Lanata, un tipo al que muy pocos vieron como el ser abominable que es, digno heredero de ese tipo que tanto lo admiró y lo ensalzó como fue Bernardo Neustadt, y del cual Lanata siempre quiso despegarse pero que al final de su vida más se parece, un clon grotesco y paródico, un intento de copia que no llega ni a borrador borroso.

Sietecase seguramente querrá ser una copia de este engendro. Es tan patético que la simple idea da risa y no de la alegre.

Si creyera en la sinceridad de Sietecase en sus críticas, debería pensar que el tipo tiene un nivel de vida tal que piensa que el 99% de los laburantes tienen para vivir con las cosas aumentando todo el tiempo. Pero el tipo es demasiado inteligente para creer eso tan simplista, por eso lo otro, por eso ese querer caerle bien al conchetaje que escucha la radio de Pergolini.

Escrito a una hora donde lo único que se escucha es mi equipo de música sonando Circo Criollo de Raly Barrionuevo. Sepan disculpar errores ortográficos pero sobre todo, la argumentación pobre que pueda haber presentado aquí.

Saludos

PD: Es cierto, el Gobierno Nacional no hace nada por la inflación (de combatirla, quiero decir). Es cierto también que no la genera... hasta cierto punto, pero busca cosas que parecen de otra época. Lamentablemente, conjugar los intereses de un lado y otro no es sencillo, pues el Gobierno debe abogar por los derechos de los que menos tienen para que el costo de las cosas no signifiquen erogaciones que le impidan vivir. Negar las cosas diciendo que es "una sensación" contribuyó en cierta forma a la paliza que recibieron en las elecciones (y en las que por lealtad al peronismo voté a Cabandié y Filmus, pero por Dios... ¡qué candidatos tan ESPANTOSOS los dos!).

¿Qué hacer? Yo creo en el intervencionismo estatal cuando los privados se pasan de vivos, pero ellos sólo cumplían con las reglas cuando tenían un milico en las empresas vigilando lo que hacían. Bueno, el argentino es hijo del rigor, dicen. Parece que un gobierno realmente democrático no puede gobernar este país con esta clase de gobernados.

martes, octubre 29, 2013

Constitucionalidad

La verdad, poco para decir. Como dije en otro espacio de opinión donde vuelco mis ideas (y que no repetiré aquí, ja) es para celebrar un fallo que es, eminentemente, político.

Quienes escuchamos a Reynaldo Sietecase en Vorterix por la mañana, hace como tres o cuatro semanas sabíamos -o estábamos bien orientados, mejor- que éste sería el fallo. Lo que dijo Romina Manguel aquella vez (que habría cuatro votos a favor y uno solo en contra, el de Fayt) se cumplió al pie de la letra.

Como dije (citándome, je, adonde lleva la egolatría) en mi otro "espacio de opinión", uno podía prever que Lorenzetti estaba cerca de una posición favorable a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, dado el tenor de las preguntas y el afirmar mientras preguntaba que Clarín no estaba probando que la libertad de expresión de la prensa estaba siendo afectada, con el abogado ese que presentó el Grupo, que no sabía ni donde estaba parado y que parecía que había leído los papeles de la causa al día siguiente a la intervención, porque realmente, no tenía idea de qué era lo que le preguntaban y qué era lo que tenía que responder... Como dijo Zaiat, este es el nivel de los abogados genuflexos del Grupo, que lo único que buscan es completa subordinación, el conocimiento no es necesario, total después se pasean orondos en los pasillos de Tribunales amparados tan solo por el poder económico y de influencias del Grupo Clarín, y para imponer eso no se necesitan grandes luces, que a las claras no las tienen.

Dicho sea esto, que este fallo es una buena noticia. Porque esto no es una buena noticia para el kirchnerismo. En verdad, NO LO ES. Es un fallo que dice "bueno, gente, ya tienen la ley que querían, ahora aplíquenla sin dilaciones ni excusas". Porque el kirchnerismo es dado a las excusas. Ahora no tiene ninguna. Ya puede, y debe ejercer a través del AFSCA, las funciones para las que fue conformado dicho organismo.

Esperemos que todo no termine en un gran negociado, donde todos arreglen por debajo de la mesa y esta gran ley termine siendo una real chanza del gobierno, ahora que "la madre de todas las batallas" fue favorable. Pero favorable a la gente. A quienes pensamos distinto. A quienes no subordinamos nuestro parecer ni siquiera a nosotros mismos, y que no tenemos miedo a las contradicciones. Porque eso es libertad. No quedar atado a una opinión si descubrís que estabas errado, si ves que no contemplaste todas las aristas del problema. A quienes creemos que escuchar muchas voces enriquece. Aunque tantas voces terminen siendo como en ese capítulo de los Simpsons donde todos pueden opinar, y sin opinión dominante todos se aburren de comprar diarios, escuchar programas de radio o ver programas de televisión.

Porque ahí sí, ya la culpa no será de un gran medio, en el cual la gente puede ampararse diciendo que "no sabía eso". Ahora van a saber. Si no quieren saber, si insisten en su mirada individualista y poco solidaria, que es lo que nos destruye como Nación, los habitantes de esta maravillosa tierra, nosotros los argentinos, los ciudadanos de a pie. seremos los máximos responsables.

Saludos.

jueves, octubre 24, 2013

Hipocresía (disfrazada de neutralidad)

Juro que un tipo que me cae, dentro de los periodistas, realmente bien (y con esto quiero decir, que creo en la sinceridad suya, no que comparta sus puntos de vista, que usualmente son mita y mita) es Reynaldo Sietecase.

El problema cuando escucho sus programas son sus colaboradores. Con gran sorpresa para mí, la más centrada de todas es una periodista de La Nación. Bueno, en La Nación también escriben (o escribían, que últimamente, si no le doy bolilla a algo propio como es este y otros blogs, y páginas educativas que mantengo, y otras cosas personales, imagínense que tiempo para leer los diarios aunque sea online es muy poco) Ezequiel Fernández Moore, Silvia Stang, Daniel Pliner y no me acuerdo quién más, tipos que uno lee y se siente cómodo leerlos, sabiendo que hablan por sí o mediante hechos comprobables e irrefutables, no mediante sensaciones, o los famosos "habría", "se opondría", "buscaría", "estaría", "tramaría" con la que mienten y mienten sin decir un pomo, total el potencial les salva de buscar comprobaciones (judicialmente habría que hacer algo con eso, porque así no sólo ensucian gobiernos, ensucian a personas comunes sin que hayan hecho nada, tan solo porque algún periodista se puso entre ceja y ceja joder a la misma).

Bueno, y dentro de esos colaboradores está un muchacho al que no planeo dar prensa (en todo caso, él la tiene más que yo :-D) pero que, para en el debate de la hace unos días de Daniel Filmus con otros candidatos opositores al PRO como él, este pseudoperiodista, con mala leche evidente y malicia ídem, para refutar sus cifras dio como dato para refutarlos... al FMI.

Seamos un poco serio, muchachos, no mostremos la hilacha de forma tan evidente. Ese pendejo seguramente refutará el anhelo irreversible de los argentinos por recuperar el territorio de Malvinas y demás islas de ese archipiélago... citando una encuesta realizada a los kelpers.

Pero en fin, dime con quién andas y te diré quién eres. Seguramente Sietecase no es tan honesto como lo creo, como afirma un amigo mío que le da asco (tanto que apaga la tele o cambia de canal cuando lo ve en Telefé) porque siente que es un chanta bárbaro.

A mí me jodería porque le tengo confianza. Pero tanta gente me ha defraudado ya...

O quizá estoy quisquilloso. Pero es como si le preguntaras a tu exnovia si fuiste un buen novio. Mucha mala intención.

Elecciones, La Opo, La Corpo y demás yerbas

¿No les pasa a los que militan en el kirchnerismo (que a mí me sucede) que a veces ciertos muchachos, con la mejor de las intenciones, no tienen letra propia? Adhieren a algo casi como instinto.

¡OJO!

Yo soy quién menos reniega del instinto. Por empezar, soy un tipo bastante tonto y de poca o pobre argumentación, que a lo sumo de vez en cuando algo saca de su cabeza, pero no soy un "inteletual" ni nada que se le parezca.

Pero que uno sea ignorante en materias que otros, sobre todo los que nos dominan, manejan, no quiere decir que uno no tenga un pensamiento crítico. O que no deba preguntarse qué nos quieren decir cuando nos quieren decir determinadas cosas.

Ver si eso que se nos dice, se corresponde con algo o es solo marketing para la tribuna.

Me pasó con los chicos que me decían: "uh, se viene la 'sintonía fina', se acabaron los privilegios".

Perdón, digo: ¿los privilegios de quién? Nuestro benemérito vecino de charco me cae BIEN MAL pero al menos el tipo vive en su chacra de toda su vida con su perra de tres patas (chistes malos con que la otra tiene dos, abstenerse; también tiene otros con cuatro patas). No cambió su modo de vida. Gobierna para los militares genocidas uruguayos, eso sí, y desprecia con fervor a los que dieron su sangre por la libertad y que fueron los verdaderos fundadores del Frente Amplio. No este muchacho que... bueno, cierto, no hablo del Pepe, no hablo del Pepe.

¿Pero los Kirchner? Amén de cosas turbias como ésta, tenemos cosas como que mientras una generación era diezmada, ellos no estaban allí. Ellos fueron a hacer grandes negociados al Sur. Pero como bien dijo Ricardo Forster una vez, no importa lo que hicieron antes, si lo que hicieron después significó un cambio positivo para muchos. También lo fue cuando fue gobernador, al menos según algunos santacruceños que conozco. Pero como digo, no nos pongamos en santos porque todos tenemos mucha mierda tapada con hojas en medio del campo.

El tema es: ¿a quién se le aplica la "sintonía fina"? ¿A los que no necesitan subsidios o a los que sí? Porque muchas veces, como fue mi caso, vivir en barrios paquetes implicaba un sentido de cierta seguridad, que en otros lugares es raro de encontrar. Pero si la primera boleta de luz, con lo que ya me costaba pagar alquiler y expensas (que para el lugar no era tanto, en comparación con otros barrios porteños) me cobraban una luca... algo está mal. Entiendo que discrimines por ingresos, que el tipo que más cobra o es de familia adinerada pague más, pero el pobre esclavo trabajador, que apenas llega a fin de mes con todo lo que cuesta alimentarse y alimentar un par de bocas más, vestirse, viajar... Dejáte de joder.

O después cuando la presidenta te caga de arriba de un poste diciéndote que "la diabetes es una enfermedad de ricos". En serio, ¿te insulta en la cara y después quiere que uno no se enoje? Y que no salga con que "la sacaron de contexto". El discurso está enterito en varios lados, hay que buscar y uno lo verifica por uno mismo. Lo mismo lo de los maestros (a los que trató de vagos, que no niego que muchos lo sean, pero otros tantos se rompen el culo tratando que sus alumnos aprendan, preparándose, formándose, esforzándose).

Después tenemos el tema de "la opo". O "La Opo". Si sigo un razonamiento dolinesco, es decir una generalización para no decir nada. ¿Quién es "la opo"? ¿O quiénes? Nombre y apellido. Partidos. O profesión (ser político es usualmente ser un reverendo vago, salvo honrosas excepciones de tipos que hacen desde los puestos que les tocan). "La Corpo", otra generalización. ¿De quién hablan? ¿Sólo de Clarín? ¿Los dueños de Canal 2 no lo serían? ¿O La Nación, aunque sólo sea un diario? Todo muy confuso, todo dejando a la imaginería, todo muy patético.

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Del lado de enfrente el tema es que no tenemos nada. Cosas graciosas y terribles como eso de "Argen" y "Tina". Como si los dueños de la violencia fueran exclusivamente la gente del Gobierno Nacional.

Es claro que el Gobierno Nacional es un gobierno de pocas pulgas, sobre todo la señora Presidenta. No puede, insisto, NO PUEDE ser que porque alguien sea crítico con algo (y aún así apoye fervorosamente al GN) pase a ser tildado de enemigo, de traidor, de Judas (a mí me sucede seguido, encima con ¡una frase hecha de la izquierda, a la que tanto detesta el peronismo -sentimiento mutuo con la izquierda, cabe decir-, como decirme "vos le estás haciendo el juego a la derecha". Perdón... ¡si no hubo en este país otro gobierno tan de derecha como los Kirchner! Ok, su derechismo es de las políticas liberales de antes del siglo XX, cuando fue reemplazado por el neoliberalismo, que en verdad significó la invasión de los intereses privados por sobre los de todos los habitantes de un país, mediante justificaciones teóricas, algunas ciertas, otras tiradas de los pelos, otras apelando a una bondad que no existe en una persona cuyo principal interés es obtener ganancias lo más rápido posible y cuanto más cuantiosas mejor. Pero los Kirchner no son de izquierda, son una rama de la derecha que es el viejo liberalismo.

Pero digamos, ¿la oposición política en qué contribuye a la paz social? ¿Declamando que el voto de los argentinos se los van a pasar por el culo si pierden (pero si ganan es "se acabó la soberbia del gobierno")? ¿Tratando a todos los pobres de ladrones, vagos, ignorantes, eternos receptores de las limosnas oficialistas (Sanz, de la UCR) cuando en verdad -y algunos hasta lo dicen- piensan que tienen DEMASIADOS derechos, como el de votar (Pino Solanas, por si no lo recuerdan)?

¿Lo hace Mariano Grondona tratando de "juventudes hitlerianas" a los militantes de la Cámpora (que conozco a muchos por mi propia militancia y de cierta personita que adhirió a ellos hace años, y sé que son jóvenes con ilusiones de cambiar la realidad de mierda que nos legaron los amigos de ese golpista recalcitrante y defensor de genocidas)? ¿Lo hace este mismo abogado cuando afirma que "hay un tal señor Cobos" cuando veían el fin del kirchnerimo por la traición de Julio Cobos a la fuerza que dijo representar y lo empujaban casi a que dieran un golpe de Estado y tomara el poder a como de lugar? ¿Lo hace Buzzi, el de la Federación Agraria, cuando quiere hacer todo lo posible para tumbar a un gobierno elegido constitucionalmente (en su momento vertí mi sincera opinión sobre eso aquí)?

Vamos, frente a esto, lo que pueda decir la Presidenta de la Nación (que no es disculpable, porque su cargo la obliga a tener mayor recato, y ser respetuoso, es decir, no hablar tonterías ni ponerse a bardear al cuete, porque ella misma se desgasta su imagen sin necesidad de que la oposición política o los medios de comunicación adversos hagan nada; como digo Alfredo Zaiat alguna vez, el principal enemigo del kirchnerismo es su mismo gobierno, entre las cosas que dice y las cosas que no hace) es mínimo.

Como también dije hace un tiempo, la Presidenta larga estas opiniones como si estuviera en el living de su casa charlando con la vecina chusma del barrio (barrio paquete, je). No debería.

Pero no tienen ni el 1% del tenor y la gravedad que las opiniones maliciosas de la mayoría de los integrantes de los partidos políticos opositores, ni de los comentaristas y conductores de los Medios de Comunicación Social opositores tienen. Claro, ellos dominan el aire. Y ellos eligen qué poner, pero sobre todo, eligen qué ocultar. Lo de estas semanas, con Cabandié, y ese pobre tipo (como varias veces lo dije en este blog, incluso cuando no era kirchnerista) que es Casero, son una muestra de esas cosas.

PD: En serio, quiero ver cuál va a ser la participación política de Casero después de las elecciones. Poca o nula. Igual que todos los videos que se pasaron difundiendo (asalto a la casa de Massa, por ejemplo) que hoy ni se nombran ni nadie parece acordarse.



miércoles, agosto 28, 2013

TOZUDEZ, ESTUPIDEZ, IGNORANCIA Y SABIDURIA

A veces siento que, siendo parte del kirchnerismo, me sucede como con mis primeros tiempos en la Iglesia Católica (aunque todos los procesos políticos son efímeros al lado de una religión, y sus intereses más acotados, si bien más cercanos a los hombres de su tiempo, cosa que a veces le falta a la religión, pero ese tema no lo tocaré hoy).

La persona que más quiero, por ejemplo, fue kirchnerista antes que yo. Y aunque pudiera parecer lógico, que uno por afecto siguiera el camino de la persona que más amo en este mundo junto a mis padres (porque los querré distinto pero la familia es la familia, tanto los predecesores como los continuadores de uno), pero no, mi camino fue de convencimiento lento, pero convencimiento.

Eso sí, las críticas que tuve en su momento, las sigo teniendo. No hay en ello diferencias, lo cual tampoco es bueno para el gobierno, porque implica que no cambió demasiado en las cosas malas, y de las buenas hizo como una excesiva defensa y estandarte de ello, pero si lo más relevante y que afectó a buena parte de la población, que levantás como bandera, fue algo de hace tres años, quiere decir que, o no hiciste nada en estos años, o te mandaste muchas cagadas en lo que vino después, o te dormiste en los laureles.

Como alguna vez se lo escuché a Alfredo Zaiat, que expresó correctamente algo que yo siempre (y varios compañeros kirchneristas más con los que compartimos militancia) es que el Gobierno Nacional corre atrás de los acontecimientos. Es decir, eso no sucedía con Néstor. Néstor hacía las cosas y luego hablaba de ellas, mientras que Cristina, muchas veces, se la pasa alabándose y casi pidiendo que le pongan un reflector mientras camina por ahí, en lugar de pensar que se la puso ahí, que el pueblo la eligió a ella, precisamente para que haga lo que está haciendo, que piense en los más necesitados, que el dinero se reparta más entre la clase trabajadora.

Hay cosas que no dependen de ella, como que los ricos paguen lo que tienen que pagar en virtud de sus extraordinarias ganancias. Como alguna vez dije, hace casi ocho años, la que fue llamada, no me acuerdo si por Néstor o Cristina, "la Corte Ejemplar", hoy muestra lo que en su momento hice notar, que es un conglomerado de tipos de una cierta clase social, que ostentan su clase social a todos los rincones de su existencia, y están en ese lugar para hacer favores entre pares, es decir, fallar a favor de los intereses concentrados, de las mafias judiciales y policiales (como el caso Carreras, donde bien podría haber anulado la sentencia y pedir un nuevo juicio, si ameritaba, o declarar lisa y llanamente -era lo que yo esperaba- la inocencia de Carreras) y de los amigos politicos y de clase alta. O de los amigos políticos de clase alta, para qué negar la pertenencia de unos en otros.

Pero sí depende de ella, el pensar que los trabajadores laburan para subsistir (cosa que a ella jamás le pasará, dado que gracias a negocios especulativos, hicieron junto a su marido una fortuna inmoral, como todos los que tienen fortunas mientras en el país existen personas que se mueren de hambre; y conste que hablo de que la fortuna es inmoral, no que es ilegal. Lo repudiable desde la ética no es algo necesariamente condenado en el código penal; de ser así, hay un 10% del país que debería estar preso, por poseer muchísimo dinero y no invertirlo en nada que beneficie a nadie más que a ellos mismos).

Mi adherencia total al gobierno, como en su momento lo dije y quedó medianamente reflejado aquí, fue con la crisis del campo (con los dueños de los campos, mejor dicho). Porque ahí intentó algo distinto, algo que nadie había hecho, intentar lograr que los que más guita tienen, más paguen. Es obvio que perdió, pero también mediante eso se llevó el amor del pueblo más desprotegido.

Ahí, también, se notó algo que alguna vez dije en este blog, y que cito más arriba: el Gobierno tiene una clara tendencia a correr atrás de los acontecimientos. Con la crisis, se dio cuenta que le dio demasiado poder a Clarín, e intentó quitárselo. Un amigo se volvió enemigo. De ahí surgió la Ley de Medios. Y no sería el primero. Eso, también, es por aliarse a personas de historia turbia, o con una ética cuestionable. Hugo Moyano, De Mendiguren, Massa, Stolbizer, Duhalde, Victoria Donda... Todas gente que tienen otros intereses por delante de quienes dicen representar, o de quienes hablan. A veces ellos, su ego, su ansia de poder, hacer favores a amigos poderosos, pero no del "pueblo" a quienes tanto invocan y al que tanto desprecia (como cuando una vez le hicieron notar a Hugo Moyano que la gente no lo quería y respondió que lo que opinaba la gente le importaba poco -para qué reproducir epítetos).

Con esa misma lógica se dio cuenta que algo andaba mal con los trenes, y sacó a Schiavi, investigó las concesiones, etc. Yo no tomo nunca el Sarmiento, salvo por razones personales o trabajo. Siempre dije que ese tren es una mierda. Siempre me pregunté (y hasta lo dije en un blog amigo hace tiempo) que me daba miedo ver a los boludos que se metían en las cabinas vacías de los trenes porque si había un accidente, de ahí no salían vivos. Pero el estado de los trenes, de las vías... ¿nadie se avivó? ¿No leen las denuncias? ¿Viven en un tupper los ministros de Transporte? ¿O les chupa un huevo lo que le pase a la clase trabajadora? Y aquí también, todo se movió gracias a la tragedia que padecieron cincuenta y un personas y sus familias. ¿Era necesario llegar a eso?

Con el dólar, ¿no es lo mismo? ¿Vivieron los grandes especuladores (empresarios, financieros, políticos, periodistas) sacando guita del país durante una década, pero recién se alarman cuando los niveles de reserva se movieron demasiado hacia abajo? ¿No podrían haber implementado esos controles antes?

Como digo, en el Gobierno se la pasan reaccionando ante los acontecimientos. Nada de políticas proactivas.

En eso yo explico parte de esta votación reciente en las PASO (aunque creo que en las elecciones de octubre al Gobierno Nacional le irá mejor de lo que ellos mismos creen; espero que eso no sea motivo de que la Presidenta se ensoberbezca como en el 2011 y crea que es Dios -y menos con total irrespeto para quiénes creemos en Dios y en Jesucristo como su Hijo Único Salvador del Mundo, que equipare a Néstor, un mortal que hizo mucho por los más necesitados pero también alguien de pasado oscuro, con el Mesías llamándole "él").

Aunque pensándolo bien, a mucha gente pobre como yo, esto le molestó. Néstor es Néstor, no "él". O "Él". No fue un santo. Fue un tipo que en un determinado momento de la historia tiró para el lado para el cual el 90% de los gobernantes argentinos nunca tiró, que fue para el lado de los postergados. Pero ponerlo de motu propio en una estampita no va. Y eso también se lo hicieron saber en las urnas.

Y la otra cosa que habrá que ver si la Presidenta, y quienes oyen y releen las cosas por ella, entendieron, es con respecto a esas frases que larga por ser una persona que habla y habla hasta matar de aburrimiento -conmigo lo consigue, una o dos veces le soporté el discurso, luego siempre encontré algo mejor para ver en la televisión, hasta apagarla-, y le salen todos los prejuicios de mina de barrio norte que si no es, lo lleva en la sangre, como el desprecio por los maestros (saliendo con argumentos de la derecha más rancia, diciendo que cobran mucho para lo que trabajan), quejándose por los reclamos por los magros aumentos que nos dan determinadas empresas -lo sé por experiencia-, casi diciendo que no hay derecho a la huelga. Ese invento de que no existe el derecho de huelga para un gobierno peronista lo inventó Perón. Coincido que con Menem, todos los vendidos, Ubaldini, Daer y los gordos de la CGT, no hicieron un paro porque estaban bieeeen acomodados con el gobierno de Carlos, y que hacerlo con un gobierno que sí hizo cosas por los trabajadores es como alimentar a las alimañas, pero desde el gobierno no pueden quejarse de eso.

Otra cosa es sostener (o no llamar a silencio) a tipos como Aníbal Fernández, que dice barrabasadas continuamente, y uno le nota que detrás de su pseudofanatismo está oculto un tipo que no cree demasiado en este gobierno, o no más que en otros, pero que quiere quedar como el más olfa de todos, así sigue alimentando su bolsillo, y su poder, y su influencia. No importa que en el medio cague un proceso interesante como el que estaba iniciando en las Leonas). O a Diana Conti, que quiere una "Cristina eterna" (cosa que no diría si no tuviera la anuencia de la Jefa de Estado; yo no veo que nadie se lance por sí mismo a hacer determinadas afirmaciones sin la venia de la Presidenta). La gente usualmente lee eso como un intento de perpetuarse en el poder por el poder mismo, no por lo que pueda o no hacer en él.

O no ser coherentes con lo que se dijo antes, y luego de decir que un tipo es "el jefe de la oposición", luego saludarlo como si fueran amigos de toda la vida porque pasó de ser un Cardenal a un Jefe de Estado con enorme influencia en el mundo. Y que todos los adláteres que criticaron al cardenal cuando fue elegido papa, luego callaran y dijeran que veían con esperanzas la gestión del nuevo Obispo de Roma.

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Así hay muchas cosas acumuladas, que pasado el tiempo del luto (que Menem también usó en 1995 para ganar las elecciones a presidente, un año después de la muerte -¿o asesinato? Nunca se sabrá- de su hijo), la gente se avispa de algunas cosas.

Con esto del impuesto a las ganancias que anunció hoy, es claro que, nuevamente, está reaccionando luego de recibir un palazo en la nuca, como dijo en una conversación entre militantes cierta legisladora que se dice de sí misma ser peronista y kirchnerista, pero me parece que alguna vez fue de la Franja Morada, aunque conozco en la UBA muchos de la Franja que son peronistas fuera de la facultad).

Pero es importante que empiece a entender que la gente tiene reclamos, y que no votar al FPV tiene un sentido más allá del -lamentable- desprecio que expresó la Presidenta por quienes no votaron las listas kirchneristas en las PASO, diciendo "no sé qué quieren"; parece que en un mes sí lo supo.

Y como creo haberlo dicho, o al menos pensé en decirlo, mi adherencia al kirchnerismo pasa por estados como saber que en ciertas ocasiones son una gavilla de ladrones de baja estofa. Que pudiendo hacer más se quedan lejos de algo aceptable.

Pero entonces la oposición actúa de faro en el cual uno no se refleja. Si enfrente están Clarín, La Nación, la Sociedad Rural, los grandes empresarios, los hacedores y defensores de genocidas, es claro que la única opción a votar es el Frente Para la Victoria. Votar distinto sería hacer retroceder varias décadas al país.

Gracias por leerme.

PD: Y la cuota de sabiduría, de la que nada dije pero está implícita -mi niña de XX años está leyendo a mis espaldas y puteandome, ja, pero sus correciones son sinceras-, es lo expresado entre líneas. Que por más tozudez, más creerse eso de "arquitecta egipcia", de ser la elegida por los dioses, de la soberbia, de la inmadurez que manifiesta en la baja recepción a las críticas que hacen que cualquiera (hasta yo, siendo alguien que mostré mi lealtad y mi apoyo indeclinable al proyecto desde mi adscripción al kirchnerismo, cuando hay algo que no me gusta y lo digo, recibo cientos de insultos de los descerebrados que me hacen recordar mucho a los descerebrados que eran habitantes del país en el cual gobernaba el Gran Hermano, adonde si el Gran Hermano decían que dos dedos eran tres, lo creían y lo afirmaban a rajatabla, y si el enemigo de ayer era el gran amigo de hoy y viceversa también lo creían a rajatabla), cuando le mueven, como le movieron, la estantería, tiene la suficiente lucidez para ver por donde viene la mano. Tanto con lo de hoy del impuesto al trabajo, digo, de las ganancias (¿y qué dirán los ultrakirchneristas que me putearon cuando dije esto, que decían que eso nunca se iba a tocar porque bla bla bla, y que no cobrarlo es regresivo por bla bla bla, y ahora se comieron la manzana de que un montón de gente quedará exenta de pagarlo?), como con lo del obispo Bergoglio, ahora Papa Francisco (y no Francisco I, no rompan con eso). A veces te mueven la estantería, digo, y cuando se te cae todo lo que tenías pensado tenés que reaccionar rápido y convertir al enemigo, o al no convencido, al menor en neutral o en amigo, si es posible. Y eso el gobierno aprendió a hacerlo con bastante lucidez y rapidez.

viernes, junio 21, 2013

Encuentro

Hoy me he cruzado con esta niña que tanto amo, que tanto suspiro cuando la veo, que sueño con ella en una relación imposible. Encuentro de amistad, encuentro rápido.

Cuánto dolor estar tan lejos y tan cerca. Cuanto dolor amarte y saber que jamás me amarás como te amo yo.

¿Sabrás que moriría por ti? A lo mejor mi vida oscura (esperanza estúpida) permite que ahora estés feliz.

Si es así, me duele, me parte al medio, me destroza. Pero si el premio es tu felicidad, seguiré así, callado, viéndote mejor, soportando lo negro de esta existencia, triste, terrible, desabrida, amarga.

miércoles, junio 12, 2013

Sentimiento

Estar enamorado de alguien que jamás te dará bola.

Camilo Sesto lo dice de manera más "fina":

"Siempre me traiciona la razón
y me domina el corazón,
no se luchar contra el amor.
Siempre me voy a enamorar
de quien de mi no se enamora,
y es por eso que mi alma llora.
Y ya no puedo más,
siempre se repite la misma historia
y ya no puedo más,
estoy harto de rodar como una noria.
Vivir así es morir de amor,
por amor tengo el alma herida,
por amor, no quiero mas vida que su vida,
melancolía.
Vivir así es morir de amor,
soy mendigo de sus besos,
soy su amigo
y quiero ser algo mas que eso,
melancolia."

A veces ciertas cosas pegan fuerte.

Saludos

martes, junio 11, 2013

SUEÑOS

Ignoro si será porque ayer estaba mirando una serie (Criminal Minds) donde uno de los protagonistas no quiere dormir porque sueña con la novia suya asesinada frente a él. Hace varias semanas que no duerme (o algo así, al menos las ojeras perfectamente delineadas por la maquilladora dan a entender que está cerca del delirio). Uno de los de más experiencia en el grupo, el escritor de muchos libros famosos, le recomienda al final de la serie que duerma, que sueñe, que se libere, que deje que suceda lo que tiene que suceder.


Digo extraño, porque anoche estaba cansadísimo e hice algo parecido. Comenté a la persona con la que estaba en ese momento mirando la serie, que una vez soñé (y creo que lo escribí aquí) conque estaba casado, teníamos una casa, un trabajo individual y un negocio que atendíamos juntos. Era todo radiante, luego de empezar con una lluvia molesta a la que respondía yendo a buscar con mi auto a mi esposa para que no se mojara. Luego el día cambiaba, transcurrían varias horas, pasábamos al otro día y ya estábamos en esa especie de panadería-bar que era nuestro y conversábamos alegre y serenamente con vecinos y habitués del lugar. Defendí ante esa persona que, frente a una vida desgraciada y triste como la mía, con continuos sinsabores y que siempre algo esté mal o muy mal en mi vida (el estudio, la salud, el trabajo, la familia, más o menos en orden cronológico de estos últimos años) a veces, muy pocas veces, tenía ese sueño de completa felicidad. No recordé en ese momento otro sueño que tuve hace un tiempo, con una de mis artistas preferidas a la que había visto personalmente cuando no la conocía casi nadie, y me había volado la cabeza. Un día soñé con ella, soñé que nos amábamos en secreto porque en ese momento ambos estábamos en pareja (cosa que así acontecía en la vida real), y en una reunión en la que él estaba reunido con sus amigos y mi novia con los suyos, nos cruzamos con esta otra mujer en un pasillo, y bajo el dintel de una puerta, le robé un beso que ella respondió. Obvio, eso quería decir que eso que yo estaba en una relación que no me llenaba. Poco tiempo después hubo que darle un fin.

Desde hace más de un año que creo que quiero a alguien. Bah, algo en ella me conmueve, pero nunca me hace movilizarme del todo. Sin embargo, dentro mío y aunque lo calle, conozco a alguien por quién moriría ahora mismo si eso significara salvarla a ella. Aunque me lo niego conscientemente. Me digo que no la quiero tanto. Pero es mentira. El hijo de un amigo nos vio juntos hace unos meses y dijo, cuando él le dijo que yo solamente la había presentado como una amiga: "papá, no seas boludo, mirá como la mira; está muerto por ella".

Pero anoche, luego de decir que sería bueno soñar con la felicidad completa, como esas otras veces, algo que llenara por un instante la vida de uno... soñé con esta chica. Un sueño largo, larguísimo. Me desperté dos o tres veces y cada vez que retomaba el sueño volvía a estar con ella.

Era mi cumpleaños. Como cuando era chico (estoy en etapa regresiva, je) mi vieja organizó mi cumpleaños. Fueron varios amigos míos, gente que no veo hace décadas, pero no me interesaba, a decir verdad, sólo fui porque estaba ella, y llegué tarde (sí, a mi cumpleaños, jaja). Pensaba que no la iba a encontrar pero la encontré. Charlamos mucho. Nos tomamos de la mano y fue una corriente de cariño que no necesitaba nada más.

Luego caminamos. No sé por qué, pero había una colina, que subimos con facilidad (jua, es un sueño) y luego saltamos para entrar en una casa, que creo era un negocio. Estuvimos ahí, comimos algo, tomamos algo como un café o un té, y luego fuimos a la parada de colectivos que estaba al lado de la colina para que ella se fuera a su casa. Charlamos mucho, tonterías varias, y no necesitábamos decir nada, todo estaba implícito en los gestos, las miradas. Al final notamos que el colectivo no venía por allí.

Entonces le dije: "¡Vamos a casa! Detrás pasa el colectivo que te lleva donde vivís" y ella me dijo que sí y fuimos, alegres, caminando. Entramos a casa por detrás, como si mi casa tuviera un largo corredor que comunicara con la parte trasera de la calle detrás de casa. Ahí le dije que nos dirigiéramos a la parada (que no sería extraño, en mis sueños las cosas más inverosímiles suceden) que parecía estaba al lado del corredor que cité antes. Y cada vez que la miraba sentía que la amaba a cada momento más.

Ahí sonó el timbre del despertador que me indicaba que tenía que ir al trabajo.

Los timbres son aliados del demonio a veces. Hoy era uno de esos días en que podría haberme muerto en sueños, y habría sido feliz.


lunes, junio 03, 2013

Explicaciones y una reflexión

El otro día estaba en casa de un amigote de la facultad. Estaba en su cuarto y mientras yo boludeaba enviando y contestando SMS, él revisaba mails y consultaba el Facebook.

No le estaba dando bolilla hasta que me doy cuenta por el tono que algo o alguien le estaba molestando. Bueno, era una piba que tenía de contacto (o "amiga" -qué termino yanqui ese, o de villero, llamar "amigo" a alguien a quién apenas conocés y que lo poco que sabe de vos se lo dice un programa informático que avisa cuando vas a cumplir años) y no sé por qué, le fastidiaba.

Me dice, cuando ve que paré de boludear con el celular, que esa piba siempre le está pidiendo favores, que para ella, para su amiga, para el marido, etc. Le pregunto, con sensatez, para qué la soporta y no la borra del face (le había comentado algo en una cosa que él publicó, y le molestó). Su respuesta me dio risa (aunque mi cara parecía de póquer):

"Porque me la quiero coger. Sinceramente. Si por mí fuera la mando a la mierda, pero no sabés lo fuerte que está. Eso sí: el día que se la ponga no me acuerdo más de ella".

Yo soy bastante cándido (un boludo a cuerda, o sea) y le pregunto si cree que eso será posible alguna vez, dado que estando casada veía medio difícil que se interesara en otra persona, y no se está aguantando mala sangre por esa mina esperando algo que quizá nunca sucederá. Su siguiente respuesta fue más clara que la primera:

"Mirá, negro: si tan solo el 50% de las minas que conozco casadas fueran fieles te digo que ya mismo construyo con cucharitas de helado el monumento a la fidelidad... No, nene, la fidelidad ocurre sólo porque no las descubrieron metiéndole los cuernos al marido".

El finde me quedé pensando en esto (y bueh... en alguna tontería hay que perder el tiempo). Cotejé con mi misma facultad, cotejé con mis amigas, cotejé con mi trabajo, y no sé si tantas, pero luego me puse a pensar que (siguiendo con la línea de que algunas de ellas me cuentan cosas personales -dentro de las cuales la cornetada está incluida) es bastante común la infidelidad. Y que si bien los cuernos de mujeres a varones está más tapada, no creo que sea menos que al revés (porque además, de los tipos que conozco, cada vez que engañan a su mujer lo comentan como si hubieran metido un gol de estadio a estadio, cosa que no veo a las chicas haciendo lo mismo).

Creo que alguna vez lo dije, yo NO creo en el matrimonio, no creo en eso del "para siempre" con alguien, no siento que eso sea cierto ni verdadero (sólo una vez sentí que ese amor debía concluir en el altar, pero en verdad terminé enfermo para toda la vida... así que no es un sentimiento muy feliz el recordar esa relación y me confirmó mis prejuicios).

Y sin embargo quisiera saber de gente que lo logra, y lo logra por amor (vana esperanza, como se verá)... Conozco parejas donde están juntos porque no encontraron a otra persona; conozco otras donde se han resignado a vivir un gran amor porque la culpa (no haber roto esa relación con el tiempo, que el otro sea una persona muy depresiva y la lástima retuviera a una de las dos al lado de la otra para que no intentara matarse, etc.) los retenía al lado de alguien que no los hacía felices; conozco la clásica de parejas que ni pensaban juntarse pero la chica quedó embarazada y bueno, no iban a dejar al bebé sin padres -quizá la razón que veo como más respetable-; parejas formadas por gente que no querían pasar sus días solas... Seguro me olvido de otras razones, pero en ninguna conozco por convicción de amor hacia el otro.

Creo a veces que nuestra formación judeocristiana plantea un imposible, la unión para siempre, el amor recíproco. Como dice el profeta Jeremías, refiriéndose a Dios, "vos me amaste y yo me dejé seducir". El amor como se lo entiende es eso: alguien que quiere y otro que se deja querer.

¿Por qué contaminarla con el matrimonio? ¿Por qué no vivir como si fueran libres? Atarse al otro es usualmente atarse, literalmente. Si no, no se inventarían tantas frases y justificaciones remanidas para hablar del "amor eterno", de "sin ti soy como un vagabundo sin remedio", y otras frases de ese tenor.

El amor para siempre es una de tantas cosas que nos inventamos para intentar encontrar algo estable en nuestra vida. Pero ¿saben qué? Eso no existe. Es una mera fantasía. Otra cosa más que nos inventamos para hacer pasable esta existencia de mierda que llevamos en este mundo.

De mi parte, prefiero ser consciente de que esta es una vida de mierda, y no aferrarme a meras ilusiones. Pero esto es como en Matrix, donde el malo prefería vivir en el mundo de fantasía de las máquinas que en la dura vida real. Si nunca supiste que te mentían, ni nunca supiste que vivías en una mentira, no está mal. Pero si ya le viste la punta del ovillo a la mentira, entonces resignarte a eso, es señal de estupidez. Las cosas no pueden afrontarse si no se las mira cara a cara, así sea que uno termine destrozado por ese encuentro.

Sospecho que a la mayoría de la humanidad esto no le gusta. Por el contrario, prefieren vivir en la mentira de la felicidad para siempre, de que los hombres en el fondo somos buenos.

Pero esos huecos que deja ver la aparente felicidad, la familia consagrada con hijos, que meten los cuernos, que engañan, que fuera de su casa hacen cosas que ni en pedo dejarían que les hicieran sus parejas, marca lo profundo de esa mentira. En la infidelidad, en el placer y en los sentimientos más verdaderos y leales que se expresan fuera de la pareja (matrimonio celebrado, convivencia, acuerdo legal, lo que sea) nos muestran de que esto que nos venden como "el ideal" es una estupidez supina que nos imponen quienen quieren maniatarnos consagrándonos a una infelicidad para siempre en verdad, aprovechándose de esa soledad que tenemos todos y que nunca se irá del todo mientras estemos con vida.

Gracias por leerme. Saludos

lunes, abril 22, 2013

Un sueño

Hoy soñé con mi hija cuando era chica, más o menos de siete u ocho años.

Veníamos tomados de la mano, como siempre, caminando, ella con su clásico osito agarrado de frente y su mochila rosa con el escudo de River Plate por la espalda. Hablábamos de cosas banales, como siempre, y reíamos de tonterías. Estábamos en el aeropuerto, dado que ella tenía que ver a su madre y como no soporta verme, acordamos que el trayecto donde la dejaría sería el piso inmediatamente inferior en el que ella se encontraba. Mi hija sabía eso, y ella misma me recordaba que no subiera con ella porque "mamá se enojaría con vos".

Abracé a esa personita tan especial, tan fantástica y maravillosa, y la vi irse por la escalera mecánica, donde en el otro extremo percibí la cabellera rubia de su madre. Mi niña me sonrió y miró para adelante, mientras yo vigilaba que nada pasara ni nadie se le acercara.

Al final volví solo por el amplio hall del aeropuerto. Una tristeza grande de preguntarme por qué ella no podía estar más tiempo conmigo si era mi vida, el centro de mis esfuerzos, la esperanza por la que continuaba adelante. Injustas leyes, injustas las relaciones que no nacieron bien.

Ahí me desperté. Me levanto y miro una foto en mi cámara de cómo está ella ahora y me digo que en esencia es la misma enana de siempre, aunque ya va a la universidad y piensa en mudarse con el novio. Pienso que falta bastante para verla nuevamente y no dejo de sentir ese mismo tipo de tristeza que sentí en el sueño, y no deja la misma de embargarme durante todo el día.

sábado, enero 05, 2013

TRISTEZA NAÕ TEM FIN

Lo único interesante de décadas de tristeza es que, desde un punto de vista, esas décadas son, en verdad, como un solo, largo, interminable, impertérrito día.

viernes, diciembre 28, 2012

Otro año más

Este fue un año agotador. En muchas formas. De algunas de ellas no hablaré, porque cada vez me doy cuenta que hablar demasiado de uno en estos lugares no es muy conveniente, máxime cuando siempre hay cucarachas leyendo los blogs a ver qué puede sacar de provecho de cosas personales que puedan decirse.

Por lo demás, hubo cosas significativas. Gente que quiero mucho (y no necesariamente amigos o conocidos) han agrandado su familia, o se las ha cambiado totalmente, como pasa con quienes tienen hijos. Esas son cosas que me han alegrado mucho.

Sin embargo, los cambios no siempre son buenos. Hubo algunos que experimenté que no me han hecho demasiado feliz, pero uno debe aprender a sobrellevar los mismos. Por lo demás, también un exceso de compromiso con objetivos personales, que aunque han dado su rédito (o se ha alcanzado o se ha quedado a un paso del objetivo) también como que le han agotado a uno. Y agotado mal.

Por el momento, lo único que me tiene más o menos enganchado, es escribir. Escribir para mí, cosa que hacía tiempo no hacía porque aquí o en el otro sitio donde conocí a varios de los blogueros que han amablemente comentado algunos post de este blog, era como un sitio donde uno se exponía. Pero exponer algo inmediatamente que sale de la cabeza es no darle un tiempo de madurez.

Como siempre, lo que escribo va variando. Como va variando la mirada que uno tiene de las cosas. A veces no sé si es uno que no lucha por lo que cree en un determinado momento, o es que uno se va dando cuenta que las cosas, no importa la buena voluntad que se ponga, quienes mayor injerencia tienen en el asunto no se toman en serio lo de cambiar. O hacer las cosas mejor. O hacerlas bien. Y (ejercicio de autocensura, ja) a veces se pregunta si la tan mentada "suerte" no está siempre del lado del tipo que es amigo del muchacho del tridente. Digo. Y si todos estamos predestinados, y si nada sucede si ser permitido, es entonces básico inferir (dado que por sus obras los reconocerán, dice el evangelio) que Dios permite que el mal aplaste, que los buenos sean exterminados y que sólo perduren los hijos de puta. Sobretodo en su santa y venerable iglesia, donde los curas pedófilos, los obispos amparadores y justificadores de genocidas, las monjas castradoras, tienen una larga y próspera vida. Al pobre religioso que quiere vivir como Dios manda, le tira todas las pestes encima y muere joven o humillado por aquellos que gobiernan la iglesia. O al pobre laico (sí, sigo con mis birrias con Dios, jaja).

Pero bueno, no se acabó el mundo, esto que me molesta me va a seguir molestando, etc., etc., etc.

Y supongo que pese a todo, estar vivo es algo bueno. Aunque a veces esto se parezca más a perdurar que a vivir.

Que tengan un Feliz 2013. Que tengamos todos un muy feliz 2013.

Saludos

viernes, diciembre 14, 2012

DIOS Y LA EXISTENCIA

Viendo en estos días una extraña discusión acerca de una poesía del impresentable Orlando Barone (un tipo que estuvo en Clarín durante la dictadura, en La Nación durante los años oscuros del menemismo, y que ahora con el kirchnerismo se volvió nacional y popular. Y encima tiene el tupé de reclamarle ética a otros, una ética de la que él adolece por su mismo pasado).

No sé si eso era poesía o no, pero lo escuché despreciar a Marechal, uno de los grandes artistas que tuvo la valentía de adherir al peronismo en épocas difíciles, que se consideró "el poeta depuesto" cuando triunfó el golpe de Estado que volteó a Perón, un tipo que desde joven estuvo en la vereda de los oprimidos y los desamparados, mezcla por su peronismo pero también por su catolicismo militante.

El impresentable sabe que no tiene la altura técnica, y mucho menos moral, para hablar de Marechal, y por eso simplemente lo desprecia y lo pone en la vereda de "la oposición" porque así se defiende a sí mismo. Más o menos como cuando el impresentable de Randazzo habla mal de Tato Bores, que fue uno de nuestros baluartes durante la dictadura, o habla pestes de Strassera, uno de los tipos que en plena revuelta y con el miedo aún instalado por los militares, se animó a juzgarlos. Y hablan mal para decir "¿ven que yo puedo ser una carroña pero hay otros que son peores que yo?" El viejo truco de "miente, miente, que algo quedará.

Es lo malo de este gobierno. Muchas veces los tipos que están en las primeras líneas, o que se hacen notar, no son ejemplos destacaddos de ética y moral, aunque obviamente, Cristina tiene todo mi apoyo, aún a pesar de estos tipos que están ahí en la consideración pública y que más son un clavo en el zapato que un apoyo.

Pero bueno, todo puede ser peor. Aquí mi poesía, en un día que estoy particularmente enojado con Dios, y creo que queda claro.

Gracias por leerme.


Maldigo a Dios por la existencia
por la mala suerte y su incoherencia

de querer un mundo ético, con decencia
pero en el cual Él no resguarda a la inocencia

de pedir a los sufridos que tengan humildad y paciencia
pero a los opresores mira con inusitada benevolencia

donde el que sufre, sufre sin condescendencia
lo quiebran, lo rompen y lo parten con eficiencia

donde el asesino es considerado una eminencia
y al torturador lo llaman un hombre de ciencia

Por todo esto y mucho más, es que en escensia
pido que Dios desaparezca de nuestra conciencia.

sábado, junio 02, 2012

Cacerolazos

Supongo que mi acercamiento al gobierno fue ver manifestar a los recoletenses en contra de él. Ver a la oligarquía campestre y porteña mostrarse tan en contra del gobierno. Y algo que me reafirmó en mis convicciones de que si el enemigo del kirchnerismo eran los que siempre habían sido los enemigos del pueblo, de mi gente, algo estaba haciendo que los estaba irritando mucho.

Así que hablar del cacerolazo de anoche es volver la mirada sobre algo que es viejo, pero como decía Chesterton, nosotros éramos muy jóvenes cuando el mundo era demasiado viejo.

Recordemos, y vaya con la coincidencia, que los cacerolazos fue la forma como la derecha chilena se manifestó contra el gobierno de Salvador Allende. Es decir, siempre el sector reaccionario de la población debatiéndose contra un gobierno que no les gusta porque no deja que gocen de los beneficios injustos con que los favorecieron los gobiernos injustos.

Y aquí es lo mismo, más allá de que en mi departamento había un solo boludo haciendo ruido y el resto estaba en su casa sentado tranquilamente. Como yo, que como cuando miro TV, no miro ni se me ocurre mirar TN ni otros canales de noticias, y si no me contaban amigos del trabajo al día siguiente... ¡ni enterado! Señal de que la mentira y la manipulación clarinista (que la atacaba yo mucho antes que el gobierno se peleara con Clarín, para los que siempre piensan que algunos cambiamos de bando... no, uno piensa lo de siempre, pero el gobierno va cambiando, rumbeando a esas cosas que siempre ha uno defendido, pregonado que todo gobierno debía hacer) no cala hondo como antes. Lo cual indica, y en eso sí creo, que muchos porteños han crecido.

De todos modos, el problema son los idiotas útiles que sí si siguen creyendo en esa mentira, que creen que vivimos en un estado autoritario (si lo fuera, ninguna de las taradeces y los comentarios golpistas que tienen muchos periodistas, políticos, dirigentes gremiales o rurales y porteños en general, podrían decirlas más de una vez, con suerte) dicen "esta es una manifestación contra un estado autoritario, parecido a la dictadura..." y seguimos con la imbecilidad manifiesta de los descerebrados... ¿Padecieron la dictadura? ¿Tienen siquiera noción de lo que es la oscuridad gobernándonos?

Otro es la falta de lógica que gobierna a aquellos que dicen que los tipos privilegiados del campo no paguen impuestos. ¿Por qué? ¿Por qué alguien que tienen cientos de millones de dólares de ganancia anuales, que casi no reinvierte si no es lo mínimo, no pague ganancias, como las paga cualquier hijo de vecino? ¿Por qué algunos tienen tanto privilegio? Y sobre todo, ¿por qué a algunos les parece bien que tipos forrados en guita tengan tanto privilegio? Al contrario, como sucede en Inglaterra (y certifican los que más guita tienen allí, que se van a vivir a otro lado, como los Rolling Stones, o Elton John) los tipos que tienen ganancias extraordinarias, les devuelven al Estado el 50% de lo que ganan, y me parece perfecto. Y lo hacen con una fórmula tal que los tipos que menos ganancias tienen, no pagan, no como acá, que los impuestos (y eso le falta al gobierno) son regresivos. El IVA es regresivo. Los impuestos a los sueldos es regresivo (porque los sueldos, señores del gobierno nacional, NO SON GANANCIAS; es el fruto del trabajo de todos los que laburamos).

Pero sí es justicia pegarle a unos tipos que hacían su trabajo, como los cámaras de 678, programa que me resultaba más interesante cuando estaba María Julia Oliván, pero que sigue teniendo notas interesantes -las pocas veces que lo miro, claro-.

Así estamos. Con los porteños gritando: "¡LOS TILINGOS AL PODER!"

Y así tienen a Macri como Jefe de Gobierno. Lo cual dice mucho de sus dirigidos.

Saludo grande y gracias por leerme.

sábado, octubre 15, 2011

ALGO DE MARECHAL

Pero antes, una gran pregunta para los peronistas kirchneristas: ¿por qué rescatan tanto a gente como Jauretche, como Scalabrini Ortiz, y de Marechal nada de nada?

Creo que pocos han sufrido tanto el tema de ser peronistas como Marechal, y se merecería ser recordado con mayor cariño y gratitud por mantener su memoria de peronista en alto, con una ética a prueba de balas. Tal vez moleste su excesivo catolicismo, o su abrazo al evangelismo en los últimos años de su vida.

Yo creo que él estaría más que contento con los gobiernos de Néstor y Cristina. Y en lo otro discutiría con libertad intelectual, pero nunca olvidando donde está parado, como yo siempre lo digo: si los enemigos del pueblo son los que siempre están atacando a este gobierno, hay dos opciones:

a) No estoy convencido de ser kirchnerista, pero la oposición no me deja.
b) Estoy convencido de ser kirchnerista, y sus enemigos me hacen ver lo orientado de mi elección.

Como sea, estoy del lado que estoy. Aunque al 90% de mis conocidos les moleste sobremanera.

Que estén bien.
"Señor, confieso en ti al Verbo que, sólo con nombrarlos,

creó los cielos y la tierra. Desde mi niñez te he reconocido

y admirado en la maravilla de tus obras. Pero sólo me fue
dado rastrearte por las huellas peligrosas de la hermosura;
y extravié los caminos y en ellos me demoré;
hasta olvidar que sólo eran caminos, y yo sólo un viajero, y tú el fin de miviaje"

"Señor, también confieso en ti al Verbo que, por amor del hombre,
tomó la forma del hombre, asumió su infinita deuda
y la redimió en el Calvario.
Nunca me fue difícil entender el prodigio de tu encarnación humana
y los misterios de tu vida y tu muerte.
Pero en tristes caminos malogré y ofendí la inteligencia que me diste como regalo".

LEOPOLDO MARECHAL - Adán Buenosayres