Este fue un año agotador. En muchas formas. De algunas de ellas no hablaré, porque cada vez me doy cuenta que hablar demasiado de uno en estos lugares no es muy conveniente, máxime cuando siempre hay cucarachas leyendo los blogs a ver qué puede sacar de provecho de cosas personales que puedan decirse.
Por lo demás, hubo cosas significativas. Gente que quiero mucho (y no necesariamente amigos o conocidos) han agrandado su familia, o se las ha cambiado totalmente, como pasa con quienes tienen hijos. Esas son cosas que me han alegrado mucho.
Sin embargo, los cambios no siempre son buenos. Hubo algunos que experimenté que no me han hecho demasiado feliz, pero uno debe aprender a sobrellevar los mismos. Por lo demás, también un exceso de compromiso con objetivos personales, que aunque han dado su rédito (o se ha alcanzado o se ha quedado a un paso del objetivo) también como que le han agotado a uno. Y agotado mal.
Por el momento, lo único que me tiene más o menos enganchado, es escribir. Escribir para mí, cosa que hacía tiempo no hacía porque aquí o en el otro sitio donde conocí a varios de los blogueros que han amablemente comentado algunos post de este blog, era como un sitio donde uno se exponía. Pero exponer algo inmediatamente que sale de la cabeza es no darle un tiempo de madurez.
Como siempre, lo que escribo va variando. Como va variando la mirada que uno tiene de las cosas. A veces no sé si es uno que no lucha por lo que cree en un determinado momento, o es que uno se va dando cuenta que las cosas, no importa la buena voluntad que se ponga, quienes mayor injerencia tienen en el asunto no se toman en serio lo de cambiar. O hacer las cosas mejor. O hacerlas bien. Y (ejercicio de autocensura, ja) a veces se pregunta si la tan mentada "suerte" no está siempre del lado del tipo que es amigo del muchacho del tridente. Digo. Y si todos estamos predestinados, y si nada sucede si ser permitido, es entonces básico inferir (dado que por sus obras los reconocerán, dice el evangelio) que Dios permite que el mal aplaste, que los buenos sean exterminados y que sólo perduren los hijos de puta. Sobretodo en su santa y venerable iglesia, donde los curas pedófilos, los obispos amparadores y justificadores de genocidas, las monjas castradoras, tienen una larga y próspera vida. Al pobre religioso que quiere vivir como Dios manda, le tira todas las pestes encima y muere joven o humillado por aquellos que gobiernan la iglesia. O al pobre laico (sí, sigo con mis birrias con Dios, jaja).
Pero bueno, no se acabó el mundo, esto que me molesta me va a seguir molestando, etc., etc., etc.
Y supongo que pese a todo, estar vivo es algo bueno. Aunque a veces esto se parezca más a perdurar que a vivir.
Que tengan un Feliz 2013. Que tengamos todos un muy feliz 2013.
Saludos
Mostrando las entradas con la etiqueta Feliz Año Nuevo. Mostrar todas las entradas
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viernes, diciembre 28, 2012
lunes, diciembre 24, 2007
¡¡FELICES FIESTAS!!
Poco les puedo decir y agregar a lo que dije el año pasado, que pa' qué repetirlo, que siempre uno debe reformular más sencillamente las cosas.
Lo que quiero que sea para todos, como fiesta, esta aquí un regalito ilustrado.
Y un regalo en forma de música y reflexión, está acá, de manos, y voz, de Joan Osborne.
Sea feliz quién pueda serlo, que quienes no pueden serlo, dudo que tengan acceso a internet. Los demás, en muchas cosas, nos quejamos de lleno.
¡Que aprendamos a mirar el mundo más desde la mirada y el lugar y la historia del otro! y menos desde nuestra perspectiva, que podrá ser todo lo santa y bienintencionada que quieran, pero siempre será la nuestra, y por tanto, pasible de ser errónea.
Dios nos bendiga a todos. Beso enorme en quienes compartimos una misma fe, y con quienes no... también. Saben que a todos, amigos de donde sean, los quiero mucho.
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