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sábado, junio 14, 2008
LOS VERDADEROS PERONISTAS
"Nosotros somos los verdaderos peronistas", escuché decir, como tantas otras veces, estas semanas (no solo hoy). Por lo cual, mentalmente, me puse a hacer una lista de los verdaderos peronistas a lo largo de la historia.
Los Kirchner son peronistas.
Alberto Fernández es peronista.
Antonio Fernández es peronista.
Gildo Insfrán es peronista.
Carlos Ruckauf es peronista.
Carlos Álvarez es peronista.
Juan Carlos Maqueda es peronista.
Los Menem son peronistas.
Los Yoma (salvo Zulema, creo) son peronistas.
Carlos Corach es peronista.
Eduardo Bauzá es peronista.
Juan Carlos Rousselot es peronista.
Los Duhalde son peronistas.
Los Rodríguez Saá son peronistas.
Antonio Cafiero es peronista.
Hugo Moyano es peronista.
Luis D'Elía es peronista.
Los Juárez son peronistas.
Saúl Ubaldini fue peronista.
Herminio Iglesias es peronista.
José López Rega fue peronista.
Mario Firmenich es peronista.
Eduardo Vaca Narvaja es peronista.
María Estela Martínez de Perón es peronista.
Perón fue peronista.
Por alguna especie de razón oculta, o tal vez de santo y seña, o de signo de iniciación a la liturgia justicialista, cada uno de ellos dijo que el peronista anterior en el gobierno no era peronista.
Muchos lo están diciendo de los Kirchner, cuando como De la Sota o Schiaretti, tratan de stalinismo a la actual conducción (cuando De Vido dijo "o están con nosotros o están contra nosotros". Faltó -o a lo mejor lo dijo, vaya uno a saber- el "a los tibios los vomita Dios", que no lo dijo Jesús, sino... CARLOS MENEM hace apenas una década. Usen su memoria).
Lo dijo Kirchner de Menem, de Duhalde.
Duhalde de Menem.
Y así.
Casi como si el "verdadero peronista" es el que está por llegar, ¿no?
Saludos a todos y gracias por su lectura.
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¿RUMBO AL ESTADO DE SITIO?
Leemos en la Constitución Nacional:
Artículo 23- En caso de conmoción interior o de ataque exterior que pongan en peligro el ejercicio de esta Constitución y de las autoridades creada por ella, se declarará en estado de sitio la provincia o territorio en donde exista la perturbación del orden, quedando suspensas allí las garantías constitucionales. Pero durante esta suspensión no podrá el presidente de la República condenar por sí ni aplicar penas. Su poder se limitará en tal caso respecto de las personas, a arrestar o trasladarlas de un punto a otro de la Nación, si ellas no prefiriesen salir fuera del territorio argentino.
Cualquiera sabe que De Narváez no es un tipo que me simpatice mucho, pero hoy le escuché insinuar por C5N (no decir abiertamente, porque como todo político, siempre cuida de decir las cosas por su nombre y prefiere sugerirlas), que todo este estado de cosas en el cual nos movemos los argentinos los últimos días, son como una trampa que está tendiendo el gobierno para aumentar su control y extender su dominio sobre los argentinos.
Claramente, "pisar el palito" dijo. Pisar el palito es una forma de decir que, aumentando la represión sobre la gente, sobre el pueblo que se manifiesta, mandando a la Gendarmería y a la Prefectura Naval (¿¿¿¿¿qué hace la Naval en tierra?????) a pegar y a meter presos a los que cortan rutas (inconstitucionalmente, es justo decirlo), mientras los amigos del gobierno pueden cortar rutas, pegar a la gente que se manifiesta ejerciendo su derecho constitucional, como los que están ahora en cada esquina de la Capital Federal, y sobre todo, en Plaza de Mayo, donde está la Casa Rosada, donde pueden amenazar a la gente con matarlos a todos, como hizo también el señor D'Elía, por un medio de comunicación masivo, y no se preocupa porque sabe que ningún juez ni fiscal obrando de oficio iniciará ninguna acción penal, es provocar, es exaltar, hacer que la injusticia irrite, enardezca los ánimos, y en algún momento, estalle la olla de tanta presión, y haya episodios de violencia, heridos, tal vez (Dios no quiera) muertos.
Y como insinuó De Narváez, el gobierno aprovechará eso para decretar el Estado de Sitio. Inseguridad social. Golpismo latente, como dice mientras uno ve gente del pueblo poblando las rutas para manifestarse.
No es nuevo el estado de sitio. Lo hizo una o dos veces Alfonsín, lo hizo De la Rúa, pero este muchacho tenía tanta autoridad que esa misma noche la gente fue a manifestarse a la Quinta de Olivos y a la Casa Rosada. Pero este gobierno, si llegara o llegase a decretar el estado de sitio... ¿creen que permitirá manifestaciones espontáneas, es decir, aceptará manifestaciones que no apoyen al gobierno, es decir, dejará que se reúna gente que no es llevada por los punteros políticos por el pancho y la coca, trabajadores estatales amenazados por sus jefes con el despido si no van a levantar la banderita del PJ?
Espero que esté equivocado, que no sea eso lo que tiene el gobierno peronista en mente, pero dada la inclinación natural al autoritarismo de esa manifestación política (Perón era militar, no lo olvidemos, integrante de un gobierno militar -es decir, ilegítimo, no en vano los K se acercan tanto a Chávez, otro militar golpista que luego llegó al poder con un discurso populista pero un gobierno para nada a favor del pueblo-), no sería extraño.
De todos modos, el peronismo está arraigado sobremanera en la gente. Hoy nomás, escuchaba a uno de esos muchachos a los cuales estaba apaleando la gendarmería (lo vieron quienes seguían la cobertura por los canales de noticias de TV), decir que él era peronista "pero de verdad, no como éstos" (en alusión a los Kirchner). Bueno, eso va a dar para un post que escribiré luego de éste, porque ¿cuántas veces hemos escuchado a un peronista que llega al poder decir "yo soy el representante del verdadero peronismo, los anteriores eran de mentira"?
Pero bueno, este es uno de esos IU que en las elecciones, va y vota al representante peronista sin razonar, sin pensar, sin averiguar quién mierda es el que se postula, sin conciencia cívica, porque no se les ocurre pensar ni por un segundo que si se equivocan en su fanatismo pejotista, joden a todo el país, no sólo a ellos.
Como nos pasa hoy con los Kirchner... Los mismos que se manifiestan contra ellos, como este joven chacarero, fueron los que en octubre los votaron.
Y asi estamos, jodidos todos.
PD: En verdad, hoy a la mañana me levanté con la idea de comentar el show de Flopa de anoche, pero este país que duele a cada instante, de tanto que uno lo ama y lo ve desangrarse continuamente, hizo que todo el día estuviera atento a los devenires de un día. otro más, agitado.
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sábado, mayo 31, 2008
HABLANDO DE METER MIEDO
Cuando no se puede apelar a la razón, cuando la ignorancia propia anula la articulación de cualquier tipo de justificación, cuando no se pueden exponer ideas porque sólo la ambición los mueve, se llega a la violencia. Invariablemente.
Se criminaliza la protesta mediante los "amigos" que nunca faltan.
Se reprime, se persigue, se amedrenta. Como suele pasar, como hizo la dictadura a la que tanto denigran, principalmente a los trabajadores, sean del sector que sean. Mientras los amigos del poder, Moyano, D'Elía, pueden impedir a empresarios que vendan sus productos, pegarle a la gente que manifiesta pacíficamente contra el Gobierno, tomar comisarías, cagarse a tiros entre ellos, y no pasa nada, porque su cercanía con los gobernantes los cubre de impunidad.
Se siembra el terror. Se impone autoridad ejerciendo autoritarismo. Entre quienes ven como enemigos aunque ellos nunca se manifiesten, ni pública ni íntimamente, como enemigos del Gobierno. Aunque la acusación de stalinismo contra el Gobierno proviene de alguien del mismo riñón peronista.
De eso el peronismo sabe y mucho. Recuerden cuando surgió Perón, obligaban a tener la marcha peronista inscripta en el Documento Nacional de Identidad. Recuerden que la provincia de Chaco pasó a llamarse Eva Perón.
Autoritarismo. Represión. Persecución. Con razón añoran los 70. Porque si el peronismo nunca fue una expresión política que expresara mucho amor por la tolerancia y la discusión de ideas con el que piensa distinto, es en esa década, y finales de la anterior, donde se manifestó con un ente de intolerancia pura, de cúmulo de mentiras, de imposición del servilismo a las masas ignorantes encantadas de serlo (soy hijo de obreros, yo lo soy, viví toda mi vida en un barrio de pobretes -y a mucho orgullo-, he visto a cientos de personas explotadas por el gobierno de Menem, y argumentándome acerca de por qué lo votaban "porque es pueblo, es lo menos malo que hay"... ¿¿¿¿Menem pueblo????), de ejercicio continuo de expresiones contradictorias (engendraron tanto el terrorismo izquierdista con Montoneros, como el terrorismo parapolicial de derecha con la Triple A), de desprecio por la vida (interesante verlo a Piero "manso y tranquilo" tomando un arma y disparando a la gente cuando llegó Perón de España; busquen fotos de esa época), de búsqueda única del rédito propio aunque el país se hunda.
Por eso siembran ignorancia y pobreza, para que la gente viva pendiente de cómo sobrevivir apenas abren los ojos, antes que preguntarse quién permite, estimula, participa y ejecuta los hechos aberrantes que suceden diariamente. Por eso Perón dijo en su tiempo "zapatillas sí, libros no". Fue un plan maquiavélico, ejecutado en el tiempo y del que hoy vemos sus nefastas consecuencias.
Después dicen ser de izquierda y defender los derechos humanos.
Déjense de joder.
Se criminaliza la protesta mediante los "amigos" que nunca faltan.
Se reprime, se persigue, se amedrenta. Como suele pasar, como hizo la dictadura a la que tanto denigran, principalmente a los trabajadores, sean del sector que sean. Mientras los amigos del poder, Moyano, D'Elía, pueden impedir a empresarios que vendan sus productos, pegarle a la gente que manifiesta pacíficamente contra el Gobierno, tomar comisarías, cagarse a tiros entre ellos, y no pasa nada, porque su cercanía con los gobernantes los cubre de impunidad.
Se siembra el terror. Se impone autoridad ejerciendo autoritarismo. Entre quienes ven como enemigos aunque ellos nunca se manifiesten, ni pública ni íntimamente, como enemigos del Gobierno. Aunque la acusación de stalinismo contra el Gobierno proviene de alguien del mismo riñón peronista.
De eso el peronismo sabe y mucho. Recuerden cuando surgió Perón, obligaban a tener la marcha peronista inscripta en el Documento Nacional de Identidad. Recuerden que la provincia de Chaco pasó a llamarse Eva Perón.
Autoritarismo. Represión. Persecución. Con razón añoran los 70. Porque si el peronismo nunca fue una expresión política que expresara mucho amor por la tolerancia y la discusión de ideas con el que piensa distinto, es en esa década, y finales de la anterior, donde se manifestó con un ente de intolerancia pura, de cúmulo de mentiras, de imposición del servilismo a las masas ignorantes encantadas de serlo (soy hijo de obreros, yo lo soy, viví toda mi vida en un barrio de pobretes -y a mucho orgullo-, he visto a cientos de personas explotadas por el gobierno de Menem, y argumentándome acerca de por qué lo votaban "porque es pueblo, es lo menos malo que hay"... ¿¿¿¿Menem pueblo????), de ejercicio continuo de expresiones contradictorias (engendraron tanto el terrorismo izquierdista con Montoneros, como el terrorismo parapolicial de derecha con la Triple A), de desprecio por la vida (interesante verlo a Piero "manso y tranquilo" tomando un arma y disparando a la gente cuando llegó Perón de España; busquen fotos de esa época), de búsqueda única del rédito propio aunque el país se hunda.
Por eso siembran ignorancia y pobreza, para que la gente viva pendiente de cómo sobrevivir apenas abren los ojos, antes que preguntarse quién permite, estimula, participa y ejecuta los hechos aberrantes que suceden diariamente. Por eso Perón dijo en su tiempo "zapatillas sí, libros no". Fue un plan maquiavélico, ejecutado en el tiempo y del que hoy vemos sus nefastas consecuencias.
Después dicen ser de izquierda y defender los derechos humanos.
Déjense de joder.
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viernes, mayo 30, 2008
LA POLÍTICA DEL MIEDO Y OTRAS CUESTIONES
Desde hace un tiempo, con grandes voces, titulares en los diarios, pantallas rojas en los noticieros de TV, y cualquier medio de difusión que existe, ha reaparecido con fuerza (sin haber desaparecido nunca desde la primera vez que eso se instauró) la política del miedo.
Los Gobiernos siempre suelen sembrar esa dicotomía, desde el primero que recuerdo de Menem (peronista) cuando competía con Angeloz (radical) por la presidencia en 1989, alegando el gobernador de La Rioja contra su par cordobés que "soy yo es o es el caos".
El miedo hizo que Ibarra ganara en la segunda vuelta contra Macri en las elecciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuando el presidente de la Nación (peronista) más o menos que dio a entender que votarlo a Macri era facilitar la vuelta de Menem, y que Ibarra iba a recibir todo el apoyo del gobierno mientras que Macri... se vería. Hoy se prueba que no pasa nada según quién esté arriba.
El miedo aparece otra vez cuando, de un lado, acusan a las personas que tienen legítimos reclamos, que no todos lo tienen, de querer hacer un golpe de Estado. Esa palabra es fuerte, máxime cuando se sabe que los militares, más allá de, como dije hace un tiempo, ser siempre la avanzada de la derecha oligárquica y golpista y estar poniendo a prueba por los medios de comunicación y por determinados periodistas afines a ellos, como Mariano Grondona, NO EXISTEN. Una de las pocas cosas buenas que hizo Menem, destruir el poderío militar de las Fuerzas Armadas.
Miedo cuando el consejo nacional de un partido (peronista) dice que "están con nosotros o están contra nosotros". Explicitando, como si no se supiera, que el peronismo es un adalid del pensamiento único (del que esté al mando, aunque el que sigue opine todo lo contrario).
El miedo se quiere imponer cuando a la persona que protesta se la quiere ver de rodillas, humillada, para decirles a los demás "con ustedes, si alzan la voz, será peor".
Las noticias, obvio, son manipulables, y los medios no son ajenos a lo que se quiere sembrar. Porque la noticia puede ser alarmante, terrible, pero ellos la transforman en alarmista, angustiante. Como cuando empiezan a hablar de una corrida bancaria (teniendo en cuenta que este país se ha caracterizado por, continuamente, estafar a los ahorristas que guardaban dinero en los bancos).
El problema es que, desde los grupos terroristas de los 60 y 70, como los Montoneros (peronistas), los paramilitares, como la Triple A (peronistas, fundada por López Rega, superministro de Juan Domingo Perón y María Estela -Isabel- Perón), y finalmente, las Fuerzas Armadas que en el 76 instauraron el Proceso de Reorganización Nacional, que transformaron el miedo en un mal endémico que perdura en la sociedad argentina hasta ahora.
Miedo es falta de libertad, es no tener opciones. Es, en suma, NO TENER DEMOCRACIA. La democracia como tal, en la Argentina, NO EXISTE. Más allá de que estemos gobernados por corruptos y ladrones, que en un país serio (por ejemplo, como NO ES Italia, no en vano un gran porcentaje de su descendencia, llegada en el anterior siglo, es parte de la sangre argentina, en sus costumbres, en sus defectos) serían juzgados realmente hasta las últimas consecuencias.
Porque si se te dice que, si votás a éste, perdés tu trabajo "porque yo te traje", como pasa con los empleados municipales; si se te "disciplina" no dándote los fondos que por ley te correspondan, para que puedas gobernar tu provincia sin problemas, si sos opositor, y pasando por alto cualquier ley si "sos de los amigos"; si cuando se te secuestra, y no sos del partido gobernante (peronista) sabés que nunca te van a encontrar, pero si sos amigo del partido te "secuestran" y volvés sin problemas al poco tiempo; si un docente puede ser asesinado a mansalva y luego su recuerdo y su memoria quedan en la nada: no hay democracia.
Porque, insistimos, democracia es libertad. No hay libertad de elección si sabés que nunca vas a poder elegir a alguien honesto, o si lo hay, porque sabés que no lo van a dejar gobernar y lo van a bajar al poco tiempo, luego de constantes campañas de desgaste con problemas económicos, paros organizados por las centrales de trabajadores (peronistas), mucha prensa importante en contra (porque la corneta a veces apunta en una dirección y a veces en otra, tan "independiente" es), y entonces terminás optando por el que parece menos malo, que finalmente nunca lo es, como pasó con De la Rúa (radical). No hay democracia si tu voto vale la zapatilla derecha que no repartieron en el colegio a tus hijos, diciéndote que si ganan el lunes te la van a alcanzar, y si no, te vas a tener que conformar con la zapatilla izquierda que te dieron. No hay democracia si la cultura es despreciada como de poca o nula importancia, mientras el líder (Perón) gritaba "zapatillas sí, libros no". No hay democracia si una investigación se llena de muertes sospechosas, y la justicia dictamina siempre "suicidio", y finalmente decir: "Oia, no quedaron más testigos, qué lástima, cerremos el caso". No hay democracia sin un Poder Judicial realmente independiente. No hay democracia sin un Poder Legislativo realmente independiente, y no que agache la cabeza cuando desde el Poder Ejecutivo les "sugieren" que voten determinadas leyes. No hay democracia cuando un diputado (peronista y miembro de una organización terrorista en sus años jóvenes) se arroga el derecho de decidir por sobre el voto popular diciendo: "éste no me gusta, rechazamos su incorporación; el pueblo si no nos vota es porque no sabe votar, y es nuestro deber corregirlo".
¿Habrá salida para ésto? ¿Habrá realmente una salida?
Tal vez, si esto que falsamente llamamos "Democracia" se transforma en algo muy distinto al "Demos gracias" de que no nos pase nada (otro efecto del miedo, la sensación de inseguridad, física, económica, laboral, espiritual, etc.). Mientras tanto, es una tarea, para quienes querramos cambiarlo, destinada al fracaso.
Muchas gracias por su lectura y que anden bien
Los Gobiernos siempre suelen sembrar esa dicotomía, desde el primero que recuerdo de Menem (peronista) cuando competía con Angeloz (radical) por la presidencia en 1989, alegando el gobernador de La Rioja contra su par cordobés que "soy yo es o es el caos".
El miedo hizo que Ibarra ganara en la segunda vuelta contra Macri en las elecciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuando el presidente de la Nación (peronista) más o menos que dio a entender que votarlo a Macri era facilitar la vuelta de Menem, y que Ibarra iba a recibir todo el apoyo del gobierno mientras que Macri... se vería. Hoy se prueba que no pasa nada según quién esté arriba.
El miedo aparece otra vez cuando, de un lado, acusan a las personas que tienen legítimos reclamos, que no todos lo tienen, de querer hacer un golpe de Estado. Esa palabra es fuerte, máxime cuando se sabe que los militares, más allá de, como dije hace un tiempo, ser siempre la avanzada de la derecha oligárquica y golpista y estar poniendo a prueba por los medios de comunicación y por determinados periodistas afines a ellos, como Mariano Grondona, NO EXISTEN. Una de las pocas cosas buenas que hizo Menem, destruir el poderío militar de las Fuerzas Armadas.
Miedo cuando el consejo nacional de un partido (peronista) dice que "están con nosotros o están contra nosotros". Explicitando, como si no se supiera, que el peronismo es un adalid del pensamiento único (del que esté al mando, aunque el que sigue opine todo lo contrario).
El miedo se quiere imponer cuando a la persona que protesta se la quiere ver de rodillas, humillada, para decirles a los demás "con ustedes, si alzan la voz, será peor".
Las noticias, obvio, son manipulables, y los medios no son ajenos a lo que se quiere sembrar. Porque la noticia puede ser alarmante, terrible, pero ellos la transforman en alarmista, angustiante. Como cuando empiezan a hablar de una corrida bancaria (teniendo en cuenta que este país se ha caracterizado por, continuamente, estafar a los ahorristas que guardaban dinero en los bancos).
El problema es que, desde los grupos terroristas de los 60 y 70, como los Montoneros (peronistas), los paramilitares, como la Triple A (peronistas, fundada por López Rega, superministro de Juan Domingo Perón y María Estela -Isabel- Perón), y finalmente, las Fuerzas Armadas que en el 76 instauraron el Proceso de Reorganización Nacional, que transformaron el miedo en un mal endémico que perdura en la sociedad argentina hasta ahora.
Miedo es falta de libertad, es no tener opciones. Es, en suma, NO TENER DEMOCRACIA. La democracia como tal, en la Argentina, NO EXISTE. Más allá de que estemos gobernados por corruptos y ladrones, que en un país serio (por ejemplo, como NO ES Italia, no en vano un gran porcentaje de su descendencia, llegada en el anterior siglo, es parte de la sangre argentina, en sus costumbres, en sus defectos) serían juzgados realmente hasta las últimas consecuencias.
Porque si se te dice que, si votás a éste, perdés tu trabajo "porque yo te traje", como pasa con los empleados municipales; si se te "disciplina" no dándote los fondos que por ley te correspondan, para que puedas gobernar tu provincia sin problemas, si sos opositor, y pasando por alto cualquier ley si "sos de los amigos"; si cuando se te secuestra, y no sos del partido gobernante (peronista) sabés que nunca te van a encontrar, pero si sos amigo del partido te "secuestran" y volvés sin problemas al poco tiempo; si un docente puede ser asesinado a mansalva y luego su recuerdo y su memoria quedan en la nada: no hay democracia.
Porque, insistimos, democracia es libertad. No hay libertad de elección si sabés que nunca vas a poder elegir a alguien honesto, o si lo hay, porque sabés que no lo van a dejar gobernar y lo van a bajar al poco tiempo, luego de constantes campañas de desgaste con problemas económicos, paros organizados por las centrales de trabajadores (peronistas), mucha prensa importante en contra (porque la corneta a veces apunta en una dirección y a veces en otra, tan "independiente" es), y entonces terminás optando por el que parece menos malo, que finalmente nunca lo es, como pasó con De la Rúa (radical). No hay democracia si tu voto vale la zapatilla derecha que no repartieron en el colegio a tus hijos, diciéndote que si ganan el lunes te la van a alcanzar, y si no, te vas a tener que conformar con la zapatilla izquierda que te dieron. No hay democracia si la cultura es despreciada como de poca o nula importancia, mientras el líder (Perón) gritaba "zapatillas sí, libros no". No hay democracia si una investigación se llena de muertes sospechosas, y la justicia dictamina siempre "suicidio", y finalmente decir: "Oia, no quedaron más testigos, qué lástima, cerremos el caso". No hay democracia sin un Poder Judicial realmente independiente. No hay democracia sin un Poder Legislativo realmente independiente, y no que agache la cabeza cuando desde el Poder Ejecutivo les "sugieren" que voten determinadas leyes. No hay democracia cuando un diputado (peronista y miembro de una organización terrorista en sus años jóvenes) se arroga el derecho de decidir por sobre el voto popular diciendo: "éste no me gusta, rechazamos su incorporación; el pueblo si no nos vota es porque no sabe votar, y es nuestro deber corregirlo".
¿Habrá salida para ésto? ¿Habrá realmente una salida?
Tal vez, si esto que falsamente llamamos "Democracia" se transforma en algo muy distinto al "Demos gracias" de que no nos pase nada (otro efecto del miedo, la sensación de inseguridad, física, económica, laboral, espiritual, etc.). Mientras tanto, es una tarea, para quienes querramos cambiarlo, destinada al fracaso.
Muchas gracias por su lectura y que anden bien
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